sábado, 6 de noviembre de 2010

Rubén Pablo Jorge, 1º A Me gustan los baifos

Un día estuve caminando por la montaña de Las Mercedes y me encontré a un cabrero con un grupo de cabras recién nacidas, a los que llaman baifos. Me explicó que los baifos toman leche de su madre hasta que empiezan a comer hierba. Los baifos son como los hermanos pequeños, se ponen a jugar entre ellos y a correter para arriba y para abajo. Son unos de los animales más pequeños del mundo animal, hay algunos de color blanco y otros de color negro, son muy bonitos. Suelen vivir en los corrales y en las praderas con sus cabreros, que las sacan a pasear por los montes. Ese mismo día, mientras me subía en la guagua hacia mi casa, vi a una cabra con su cabrero caminando hacia las Pañuelas, yo por supuesto llamé a mi padre para que me diece permiso para ir a donde iba la cabra, a continuación, el cabrero me vio y me invitó a un vaso de leche con gofio y unas cotufas para merendar. Era muy amable ese cabrero, tenía muchas cabras en el monte y me llevó a verlas. Era increíble tantas cabras en un mismo lugar, me llevó hacia un corral donde había muchos animales, como puercos, cabras, caballos…
   Al final no quería irme de allí pero mi padre me decía que se hacía tarde y me tuve que marchar de aquel valle tan amplio y bonito… ¡¡ME GUSTAN LOS BAIFOS!!

Samuel Suárez 1A Me gustan los baifos

    Había una vez un barco que iba a chocarse con un saliente de una isla desierta.
   ¡¡¡¡Pun Pun!!!!
   El barco había chocado contra el saliente de la isla. El capitán salió despedido por la ventana delantera y, aterrizó de boca en la playa que estaba al lado. Él ya había pensado lo peor, pensaba que no podría salir de la isla y que se iba a morir de hambre, pero de repente recordó que había traído en su barco de Canarias gofio, millo, papas, cotufas, piña y frangollo (caducado).
   Empezó a comer hasta que se quedó lleno y dijo:
   - ¡ño, me he comido toda la comida y ya no tengo más!
   Después pensó, si voy a ver la isla y a lo mejor encuentro madera y algo para sacar el barco de la piedra.
   Se fue a dar una vuelta, cuando volvió trajo en las manos un buen cacho de madera y un palo grande. Intentó sacar el barco de la piedra pero… ¡no pudo! Se echó al suelo a llorar porque no podía regresar a su casa. Fue a buscar una piedra y se dio en la cabeza con ella y murió. Sus últimas palabras fueron, me gustan todos los animales, pero, no me gustan los baifos.

Erin Amador Martínez 1º A No me gustan los baifos

   Hace mucho, mucho tiempo, un baifo y un sapo se encontraron un terreno seco y agrietado y decidieron sembrarlo a medias. El baifo quiso plantar papas, y el sapo quiso plantar trigo para molerlo y hacer gofio.
Fijaron una fecha, y cuando llegó el día, el sapo cogió la guagua para ir a la casa del baifo y comenzar juntos la tarea.
  - Buenos días baifo, hoy es el día perfecto para empezar a sembrar en nuestro nuevo terreno. ¿Vamos juntos?
  - ¡ Ay, sapo, no puedo ir ! Si vieses lo enfermo que estoy: me duele tanto el estómago que no puedo ni moverme...
  - No te preocupes, yo sembraré el trigo y plantaré las papas.
   Cuando llegó el momento de recoger las papas y segar y trillar el trigo, el sapo volvió a llamar al baifo. Pero este volvió a repetirle:
  - ¡ Ay, lo siento, pero no puedo ir, me duele tanto la cabeza que no puedo ni moverla......!
  El sapo segó y trilló el trigo y recogió las papas. Cuando acabó fue a avisar al baifo.
  - Ya está todo preparado, sólo falta repartírnoslo. ¿Vienes conmigo?
  - ¡Claro que sí !- le respondió elbaifo.
   Llegaron al terreno, y cuando el baifo vio la cosecha toda recogida y metida en los sacos le dijo al sapo:
  - Este año hay muy poca cosecha para repartírnosla entre los dos. Creo que es mejor que hagamos una carrera para ver quién se la queda. El ganador es el que llegue antes a los sacos.
  - De acuerdo, haremos la carrera pasado mañana.
  El sapo, que estaba preocupado por el trato fue a visitar a su otro amigo sapo, que estaba jugando a los boliches al lado del estanque.
  - ¡ Tienes que ayudarme ! - le dijo muy preocupado.
  - Vale, pero mejor vamos a un guachinche que hay en la esquina y lo discutimos mientras tomamos unas cervezas.
  Acordaron que el amigo se escondería en el saco de la cosecha y el sapo se pondría en la línea de salida. El plan no podía fallar.
  Cuando llegó el momento de la carrera y dieron la salida, pusieron el plan en marcha.
  A mitad del camino, cuando el baifo iba llegando a la meta giró la cabeza hacia atrás y vio que el sapo no estaba. No saben cuál fue su sorpresa al ver al sapo dentro del saco. Y como el baifo no distinguía a un sapo del otro creyó que había perdido y se fue triste a su casa. Los sapos para celebrarlo metieron las papas en el horno e hicieron una pella de gofio con el trigo ya preparado.
  El sapo estaba muy contento, pero pensó para sus adentros:
  - Lo que sí tengo claro es que no me gustan los baifos.

Néstor Hdez del Castillo 1º A Me gustan los baifos

   Un niño estaba aburrido en su casa, era muy pobre y estaba siempre solo. Su entretenimiento era jugar a los boliches. El niño era muy flaco, debido a su mala alimentación y según un anciano era chinijo, pero de vez en cuando tomaba gofio y partes de baifos que el padre criaba pero era muy de vez en cuando. Su padre le dijo que un día irían a comprar cotufas y para ello cogerían como medio de transporte la guagua. Unos años más tarde su padre compró dos baifos, el niño se encariñó mucho con ellos y pasaba gran parte del día con ellos menos para hacer la tarea del colegio. De tarea, un día le mandaron a escribir una frase sobre lo que más le gustaba y que se entretenía y el expuso esta:"me gustan los baifos".

Raúl Viñas Abadía 1º A"...me gustan los baifos."

   Iba paseando por la calle camino del molino. Mi madre me había mandado a comprar gofio y si lo hacía, me había prometido que podría comer cotufas en el partido de por la noche.
   Vivíamos más allá de un guachinche que había en lo alto de una montaña, en una casa bastante pobre, no teníamos mucho dinero. De repente un boliche se cruzó por mi camino, deposité con mucho cuidado la bolsa de gofio en el suelo y cogí el boliche. A mí me encantaban los boliches, pero mi madre no me los compraba porque decía que no
tenía ni para alimentarme como para… Miré al suelo y la bolsa ya no estaba, alcé la vista y vi un baifo corriendo por la calle con mi bolsa de gofio en la boca. Toda la calle estaba hecha un desastre, había hasta
papas rodando por el suelo, procedentes del mercadillo más cercano. Mi madre me iba a matar, tenía que hacer algo. Corrí detrás del baifo, curvamos a la izquierda, pasó por encima de un puesto de frutas tirando naranjas y por desgracia pisé una, y como si de un balón se tratase me caí al suelo…
   Me desperté de un sobresalto, empapado de sudor. Todo había sido un sueño o una pesadilla más bien porque a mí no me gustan los baifos.

Víctor López García 1º A Me gustan los baifos

   Una vez, en una manada de cabras que vivían en el centro de Europa, nació un baifo muy chinijo llamado Sam, que desde pequeño tenía un gran sueño, que era conocer el mar. Todos los animales del bosque le tenían un gran respeto porque él era muy amable con todo el mundo.
   En fin, fue transcurriendo el tiempo y él seguía sin ver el mar. Un día, cuando ya era viejo, su médico, que era su mejor amigo, le dijo que tan solo le quedaban unos meses de vida. Entonces, Sam, desesperado, decidió emprender el viaje hacia el mar. Sam, cuando tan solo llevaba una semana de viaje y ya había atravesado el bosque, estaba muy cansado y no tenía ni comida ni agua y decidió dormir un rato. Cuando se despertó, le sorprendió mucho ver a un marinero con aspecto de haber salido de un guachinche sentado al lado suyo cantando una canción melancólica y folclórica, y Sam gritó:
   -¡Dios mío, pero si es un marinero!
   -¿Por qué gritas tanto? ¿Nunca has visto a un marinero triste?
   - Pues… no, ¿voy bien para llegar al mar?-preguntó Sam-.
   -Sí, si sigues recto lo encontrarás, pero me temo que tardarás unos meses, así que toma esta esponja, nunca se le gastará el agua si no le das de beber a nadie, y toma también esta cesta, solo tienes que meter la patita y te saldrá gofio y cotufas.
   -Muchísimas gracias, ahora podré llegar al mar sin ningún problema.
   Y Sam aprendió a jugar a los boliches con muchos amigos que conoció allí, al lado del mar.
   Al final, todos los amigos que le conocieron dijeron: ¡Me gustan los baifos!

Irene Pérez Expósito 1º A Me gustan los baifos

   Ya eran las nueve de aquel fatigoso día. ¡Ño, y con razón! Había tenido que hacer muchos trabajos, ya que mi abuelo estaba enfermo.
   Bajé al guachinche de la tía Carmen (fue agotador, ya que yo estaba en la cima y el guachinche en las laderas de la montaña). Le ayudé haciendo comidas como estas:
   gofio, papas con costillas y piña, cotufas, unos cuantos frangollos... Al terminar me entregó una bolsa plástica con chochos (para mi abuelo) y un poco de dinero con el que me compré un afilador y un par de boliches.
   Volví a la cabaña y al llegar a la puerta ¡vi que estaba abierta! Dentro todo estaba revuelto y allí en el fondo estaba mi abuelo, sentado y sonriente enseñándome un baifo (producto del desorden).
   -Abuelo, ¿qué haces levantado?-le interrogué.
   -Mira, ¿no es una preciosidad?-me preguntó señalando al animal.
   -El doctor dijo que no te levantaras de la cama.
   -¡Pamplinas! Yo no estoy enfermo, estoy mayor y por eso tengo que aprovechar lo que me queda y no estar postrado en una cama todo el día.
   -Abuelo, ¿qué hace este animal aquí dentro? ¿No ves cómo ha dejado todo esto?
   -No podía dejarlo fuera, el pobre baifo tenía hambre y yo lo entré para darle de comer.
   -Está bien, pero en cuanto termine de comer lo sacas.
   -Vale.
   Al día siguiente el baifo nos destrozó la cosecha de millo que tanto nos había costado. ¡Y pensar que mi abuelo le había llenado el buche! Definitivamente no me gustan los baifos.

Anja Jorge 1º A Me gustan los baifos

   Había una vez un chico llamado Lucas que vivía en California con su familia (Los Parker). Iba al instituto como todos sus amigos y se lo pasaba muy bien.

Un día, su padre, Manuel, se quedó sin trabajo. Los Parker lo pasaron muy mal porque ninguno tenía trabajo y tampoco dinero. Siempre comían lo mismo: arvejas con papas porque era lo único que Manuel tenía en su finca. Un mes después, llamaron a Manuel para ofrecerle un trabajo en el Hierro (Islas Canarias). Cuando Lucas recibió la noticia, se enfadó mucho porque tenía que dejar el instituto y a sus amigos. Una semana después se marcharon al Hierro.

   Su padre empezó a trabajar como pastor; a Lucas no le gustaba ese trabajo porque no le gustaban nada los animales. Muchas veces, Manuel le decía si quería ir a ayudarlo con las ovejas y las cabras, pero Lucas se negaba.
   Un sábado, su padre se enfadó con él porque le había mentido y decidió que como castigo le iba a ayudar con las ovejas y las cabras ese fin de semana. A las cinco de la tarde los dos salieron a cuidar las cabras. Después, Manuel guardó los animales en el establo y cerró bien el fechillo de la puerta para que los animales no se escaparan. Terminado el día regresaron a su casa, cenaron papas con mojo y piñas asadas. Al día siguiente, volvieron al corral y vieron que una cabra había tenido un baifo. A Lucas le encantó aquel baifito; siempre que puede va a verlo, se pone a jugar con él y grita: "¡ME GUSTAN LOS BAIFOS!"

Andrea González Rodríguez. 1º A. Me gustan los baifos

   Hace bastantes años hubo un hombre con un lazo muy especial con su tierra, Canarias. Tal era ese lazo que decidió dejar por escrito todo lo que él pensaba sobre ella, ya bien fuera en la forma de expresarse como las sensaciones que él sentía cuando la veía y olía su delicioso aroma. Aquí se encuentra la página de su diario donde lo escribió:

Día 22 de junio de 1898.

Ya tengo ochenta y siete años, pero cada vez que abro la ventana y miro hacia fuera todavía suelto un ¡Ño! porque es el pueblo más bonito del mundo. Según me despierto sigo dirigiéndome a la cocina para calentarme mi leche con el estupendo gofio de millo que se prepara con mucho cariño y dedicación, esto hace que sea especial. Mi mujer sigue preparando ese fantástico frangollo con su delicioso aroma y ese espléndido sabor. Al almorzar seguimos tomándonos el buche de vino de nuestra tierra. Y cuando cojo la guagua para ir a la finca y veo que cada vez le da más vida esas cabras con sus crías pienso: "a mí me gustan los baifos".

Dianella Cabrera Jardinot 1ºB `` Mi pueblo´´

   Tegueste es un municipio español perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife (Canarias). Está situado en el nordeste de la isla de Tenerife.
   Tiene una extensión de 26,41 km² y una población de 10.666 habitantes (INE, enero de 2009). Su altitud es de 390 metros sobre el nivel del mar. Enclavado en el valle de Tegueste y el de El Socorro, es el único municipio rodeado por otro municipio, San Cristóbal de La Laguna, del cual se independizó en el siglo XVII, privándole de salida al mar los pueblos laguneros de Tejina, Bajamar y Punta del Hidalgo. La actual Villa de Tegueste debe su nombre a uno de los nueve menceyatos guanches, denominado Tegueste y que ocupaba la reciente extensión del municipio más otros enclaves costeros como Valle de Guerra, Tejina y Bajamar. Esta población posee una más que notable tradición agrícola y ganadera. Los cultivos más representativos son sus variedades de papas y sus viñas.

   Tegueste … pueblo entre viñedos, que cuando lo miras desde su azul y despejado cielo ves a su gente, orgullosa de vivir aquí, y a los más pequeños acudiendo a los centros de estudios donde en cada uno de ellos hay una fuente, La Fuente Del Saber, que hace que sus conocimientos sean grandiosos. También se practican distintos tipos de deportes desde el más clásico y cultural al más moderno… Así es mi Tegueste bello y no lo puedo remediar, con su color verde, porque plantas, que no falten, y con sus comercios tan especiales… y ese Ayuntamiento tan espléndido, con su Plaza en honor al patrón de Tegueste, San Marcos. Pueblo entre barcos y fiestas, pueblo divertido, pregúntame tú a mí que ¿si me voy de aquí? Y yo te contestaré que ni hablar que de Tegueste no me voy, y nadie me va a obligar.

Esther Barreto Pérez 1ºB Me gustan los baifos

   Hola, me llamo Yaiza y tengo 12 años, estas vacaciones las he ido a pasar con mi abuelo materno, Bencomo, en una finca en los altos de Pedro Álvarez. Tiene cabras, gallinas, cochinos, un perro y hasta un burro.

   Mi abuelo, los sábados, al amanecer, bajaba al pueblo con el burro cargado de quesos y huevos, para venderlos y con el dinero que conseguía compraba gofio, y al llegar a casa hacía una gran bimba de gofio. En la finca había unos huertos en los que había plantados papas, millo, batatas, y muchas cosas más.

   Un día unas de las cabras estaba un poco rara, no comía, y se pasaba todo el día echada. Yo le preguntaba a mi abuelo que le pasaba y me decía que estaba preñada. A mí siempre me ha emocionado ver un baifo nacer, sería la primera vez en mi vida que vería eso, además mi abuelo me dijo que, a veces, hay que ayudar a la cabra cuando va a dar a luz. Mi abuelo sabe mucho de cabras, me gusta verlo cuando las saca a pastar y a la que se aleja le tira un belillo.

   Ayer por la tarde la cabra parió, tuvimos que llamar al veterinario porque se complicó el parto, pero a mí no me dejaron ver como nacían. Al final tuvo dos cabritos y la cabra murió. Y por eso yo alimento a los cabritos con biberones. Me gustan los baifos.

Édgar Perera de León 1º B Me gustan los baifos

   Esto era un niño llamado Juan. Vivía en una granja al sur de Fuerteventura. En ella vivía su padre, su madre y cuatro hermanos. Era la más grande de Fuerteventura y tenía todo tipo de animales los más abundantes eran las cabras, ovejas, vacas, gallinas, cochinos, conejos y perros. También tenían una zona para cultivar donde plantan chochos, papas, batatas y verdura. Juan tenía que ir al colegio con sus cuatro hermanos caminando dos kilómetros y cuando llovía se enchumbaban todos porque la guagua no pasaba por ahí. Mientras el padre y la madre le daban de comer a los animales, que era lo que a Juan le encantaba. En verano, que ni sus hermanos ni Juan iban a clase, se quedaban ordeñando a las vacas, cabra y ovejas para hacer queso. Un día el padre se compró un camión, eso decía que no tendrían que ir caminando más hasta el colegio y que podría traer más animales. Juan siempre se alongaba por la ventanilla del camión.

A final de año su familia sacrificaba algún animal para hacer una cena con: los quesos que tenían, lo que cultivaban en la huerta y una pelota de gofio. Aunque a Juan le gustaba la celebración le daba mucha pena porque le gustaban los baifos.

Izan Suárez Pérez 1ºB Me gustan los baifos

Hace tiempo, cuando los aldeanos eran pobres y tenían que obedecer las órdenes de los reyes, una familia de campesinos vivía en lo alto de una montaña, se dedicaban a la agricultura y la ganadería. El padre se llamaba Bencomo y era cabrero, la madre, Guasimara, era la que se encargaba de la casa mientras que el marido cuidaba de las cabras. Ellos tenían una hija que se llamaba Yaiza y algunas veces ayudaba al padre con las cabras, en invierno solía alongarse en los barrancos para ver el agua correr.

Un día una cabra parió, Yaiza estaba muy contenta porque le gustaban mucho los baifos, le encantaba cuando le ponía el dedo delante de la boca y empezaban a chupárselo.

Al cabo de unos meses nacieron más baifos y así sucesivamente. Ellos mantenían en secreto lo de los baifos ya que si el rey se enteraba obligaría a matar el rebaño de cabras. Un día el rey mandó a unos inspectores a inspeccionar las casas de las montañas, a todas las personas que vivían allí le quitaron las cabras y, por protestar, también le quitaron el gofio, las papas, el millo, etc. Incluido a la familia de Bencomo.

Todos los aldeanos y las aldeanas, muy disgustados por lo que había hecho el rey, se aliaron para matarlo. Se prepararon con todas las herramientas que le sirvieran para el ataque y salieron caminando hacia el pueblo. Estaba lloviendo y toda la gente estaba enchumbada. Al llegar al pueblo los aldeanos tuvieron un enfrentamiento muy sangriento con los guardias del rey, algunas personas consiguieron fajarse de los guardias y llegar a la corte del rey. El rey, al ver a los aldeanos armados y con miradas amenazantes, les suplicó que no le hicieran daño y gritó a todo pulmón: ¡me gustan los baifos!

Natalia Jiménez Rodríguez 1º A No me gustan los baifos

   Era Jueves, me desperté, lo primero que vi fue la cara de mi madre sonriente diciendo: Venga, que llegas tarde. Entonces miré el reloj y ya eran las ocho de la mañana, si no me daba prisa llegaría tarde al instituto, con las prisas se me olvidó coger el libro de Matemáticas, pero cuando llegué al instituto me acordé que hoy íbamos de excursión a una granja. Entonces vi a mi mejor amiga, Paula que estaba jugando a los boliches que me dijo: ¿Hoy porqué no cogiste la guagua? Yo le dije: es que me quedé dormida y después tuve que ir a comprar gofio, y se me escapó la guagua. Fuimos a la clase y cuando abrí la mochila me dí cuenta que no traje dinero para comprarme las papas fritas, en ese momento me encontré un afilador en el suelo y me lo quedé, después de unos minutos llegó la guagua y la profesora cerró la clase con fechillo mientras los alumnos fueron corriendo hacia la guagua, naturalmente yo me puse con Paula y durante todo el camino hablamos sobre los baifos, cuando salimos de la guagua vimos un hombre corriendo detrás de un baifo gritando: Vuelve aquí. En unos minutos perdimos de vista al baifo, el hombre miró para nosotros y se sonrojó, entonces el baifo vino por detrás y me arrancó los pantalones de un mordisco y yo dije: Ño. Mis amigos se empezaron a reír de mí y la profesora me llevó al instituto para que mi madre allí me recogiera, después de un rato vi a mi madre, pero sin coche y con unos pantalones en la mano, cuando llegó me dijó que se le averió el coche, me probé lo pantalones en el vestuario y me quedaban pequeños. Después de quince minutos caminando llegué a mi casa y me eché en mi cama y me dormí.Y esta es la explicación de porque no me gustan los baifos.

DANIEL MARRERO HERNÁNDEZ 1º A Me gustan los baifos

   Había una vez un niño que le encantaban los animales. Llamado Pablo, era un niño muy divertido, juguetón, y bobo. Es bobo porque: es un desastre en clase, nunca hace las tareas y su media de exámenes es de -0. Pero con los animales parecía otro niño.
   En la noche de reyes él no pidió juguetes, ni PLAYSTATION, sino un baifo. Ese baifo tan esperado por fin llegó. Pablo estaba muy privado esa noche. Desde ese día Pablo hacía de todo con el baifo: comía cotufas con él, iban al molino de gofio…
   Con el paso de los meses el baifo se fue haciendo muy malo. Y Pablo no se hacía cargo de los destrozos de la casa, sino la madre. Pablo y el padre estaban todo el día echados. A continuación los padres se pelean por que no ayudaban en la casa, y se separaron.
   Como consecuencia de la separación de los padres a Pablo ya no le gustaron los baifos.
   Moraleja: Si tienes un animal te comprometes a cuidarlo, no tus padres.

Pablo Palomar Concepción 1ºA Me gustan los baifos

El fin de semana pasado fui a un bonito pueblo donde vive mi abuelo Berto y me quedé en su casa. El primer día me dijo que íbamos a visitar el pueblo en una guagua que pasaría en media hora. Así lo hicimos. Fuimos a ver la iglesia, era muy bonita y tenía muchas tumbas en el suelo. Mi abuelo decía que allí estaba enterrada su bisabuela. Al cabo de un rato fuimos a comer al bochinche de la esquina. Yo me pedí cuatro papas con mojo verde, y mi abuelo, una viejita guisada. Estaba todo muy bueno. Al salir, fuimos a casa de mis primos y nos entretuvimos jugando a los boliches y comiendo gofio durante un buen rato. Decidimos regresar a casa, ya eran las cinco. Al llegar, me dijo que las cabras que tenía en el establo iban a parir pronto. Yo salté de alegría porque me encantan los animales. Al cabo de un rato, me puse a hacer la tarea del fin de semana. Cuando terminé, ya eran las nueve de la noche. Cené y me fui a la cama. Me despertó el grito de mi abuelo que me llamaba. Yo me vestí rapidísimo a ver qué pasaba. Mi abuelo estaba en el establo ¡las cabras estaban pariendo! Le pregunté a mi abuelo como se llamaban las crías de las cabras, me dijo que baifos. Nació uno y otros dos más tarde. El más pequeñito se me acercó y me lameteó toda la cara. Yo lo acaricié. Desde ese día me gustan los baifos.

Romén Pérez Báez 1º A No me gustan los baifos

El 15 de Noviembre de 1982 un pastor de la época llamado Pedro llevó a su rebaño a pastar como de costumbre. Era un día tranquilo hasta que Pedro divisó en la lejanía a un lobo ibérico. Él sólo pudo reaccionar de una forma, llevando a su rebaño a una llanura cercana. El peligro se había esfumado y él aprovechó para comer; había llevado para ese día una botella de vino, unas papas arrugadas, una piña, unos chochos y un frangollo. Pero el lobo estaba por los alrededores y en un despiste del pastor, capturó a unos de sus baifos, pero precisamente el que el lobo había elegido para darse un festín, no era tonto. El baifo tomó aire y lo embistió con tanta fuerza que el lobo no tuvo más remedio que correr hacia la montaña. Al llegar a un riachuelo tomó un buche de agua y al mismo tiempo dijo en alto: "No me gustan los baifos".

Héctor Sánchez Rodríguez 1º A ME GUSTAN LOS BAIFOS

   Un doce de enero de 2010, decidimos hacer senderismo por un barranco llamado Afur. Cruzamos bastantes charcones por encima de piedras enormes, yo iba muy contento dando saltos y de repente se acabó el barranco, empezamos a subir por una vereda que atravesaba las montañas, pensé: La que se me viene encima con este calor. Era sofocante, aburrido y el paisaje era feo y con muchas hierbas. Bebía mucha agua y me remangué los pantalones, me rascaba la cabeza con la gorra puesta, que estaba blanda de tanto sudar. De repente se veía a los lejos un pueblo y alguien dijo:

-Se ve Taganana.

Y yo pensé: no me queda nada, tengo que llegar allí. Me quedé mirando la montaña, tenía unas manchas blancas y otras negras y cuando llegué allí mi sorpresa fue que esas manchas eran cabras, un baifito vino hasta mí y me lamió los pies, me siguió unos metros. Por eso me gustan los baifos.

Noelia Adrián Glez 1º A Me gustan los baifos

Hace mucho tiempo había un niño llamado Javier, tenía 8 años, vivía en una casa pequeña y bastante vieja. El vivía con su abuela, se llamaba Marta, tenía 45 años, le encantaba cocinar; cuando tenía 5 años hacía bizcochones y le salían buenísimos.
Cuando Javier salía del colegio, iba al baño, se lavaba las manos, después iba al jardín y jugaba con su colección de boliches que era bastante grande. Marta cocinaba mientras él jugaba, ella solía cocinar con 2 ingredientes que a ella le gustaba mucho eran: papa y piña; mientras cocinaba comía cotufas y chochos.
  Un día Marta cocinó baifo e hizo una pella. A Javier le gustó la pella pero luego le dijo a Marta:
   - No me gustan los baifos.

Beneharo Linares Díaz 1-A Me gustan los baifos

   Miguel era un niño de nueve años, vivía en un pueblecillo de La Orotava, con sus padres y con su abuelo. Durante la semana, por la tarde después de hacer la tarea le gustaba mucho ir a jugar con sus amigos al boliche.
   Los fines de semana después de un buen desayuno con gofio, leche de cabra, fruta y queso, Miguel se preparaba para ir a ayudar a su abuelo a trabajar las tierras y ocuparse de los animales. Su abuelo tenía unas huertas plantadas de papas y millo. Aquel millo daba unas piñas que a Miguel le encantaba comérselas asadas con mantequilla.
   También tenía un pequeño establo con animales, unas cabras y un perro que las cuidaba. A Miguel le gustaba mucho un baifo negro con manchas blancas que había nacido hace poco, le encantaba jugar con él por las montañas. Un día cuando las cabras estaban pastando Miguel tropezó y se hizo daño en la rodilla. Más tarde el abuelo dio un silbido para que el perro agrupara las cabras, al ver que faltaba el baifo y Miguel, el abuelo decidió ir a buscarlos por las montañas. Tras un largo tiempo de búsqueda sin resultado el abuelo oyó balar al baifo, detrás de unas rocas y allí estaba Miguel, tumbado en el suelo y el baifo cuidándolo al lado. El baifo a pesar de haber escuchado al perro decidió quedarse cuidando a Miguel. El abuelo preguntó a Miguel: 
   -¿Te has hecho daño Miguel?
   Miguel contestó:
   - Me duele un poco la rodilla. 
   El abuelo le dijo: 
   - Anda, agárrate a los hombros que te voy a llevar en brazos. 
   Miguel hizo lo que su abuelo le dijo y cuando iban de camino a casa el niño dijo sonriendo: 
   - Sabes abuelo, ¡ me gustan los baifos!.

Dácil Castellano Jorge 1ºA Me gustan los baifos

Érase una vez en un gallinero de la Palma, un gallito muy extraño llamado Gonzalo. Gonzalo era un gallito como todos los demás salvo por una cosa; que era claustrofóbico, por lo cual no le gustaba estar encerrado en el gallinero con todas las gallinas. Un día yendo a la gallo- escuela se quedó mirando al prado que había mas allá del gallinero cerrado con fechillo, de los establos y de la caseta del perro Domingo, y pensó que le encantaría correr por el prado libre de vallas y lejos de tanta gallina, pero claro está, eso era imposible.
   Un día como todos los sábados, en el gallinero cambiaban de cereal, para así engordar más a las gallinas, y este sábado tocaba gofio. El granjero les puso en los comederos el gofio y todos los gallos y gallinas a comer. Cuando Gonzalo probó el gofio sintió que podría hacer la maratón y una vocecita en su cabeza le dijo:
   - ¡Ve hacia el saco y comételo todo!.Y así hizo, mientras las demás gallinas comían como cerdos él pensó: qué modales, ni siquiera se ponen los baberos.Y poco a poco se acercó al saco, donde estaba todo el gofio para la semana y saltó y se lo comió todo. Y fue corriendo a la verja del gallinero, y la rompió, siguió corriendo y olió las papas con mojo que comería el granjero de almuerzo, siguió corriendo y pasó por los establos y vio al perro Domingo asustando a las vacas, siguió corriendo y rompió la verja del final y vio el prado con sus baifos y Gonzalo se sintió libre y miró a los baifos contentos y pensó:¡me gustan los baifos!

ME GUSTAN LOS BAIFOS Erik Morín Afonso 1ºB

   Me llamo Erik. Mi tío tiene unas 200 cabras. Todos los  días bajaba con mi padre en la guagua para ayudarle a mi tío a echarles de comer. Después de echarles de comer mi tío me invitaba a comer papas arrugadas. Siempre les gustaba mucho a las cabras que le echaran millo. Mi tío le echaba dos veces en semana.
   A mediados de noviembre cuando parían me gustaba mucho darles leche a algunos baifos, ya que algunas cabras se morían después de parir. Me gustaba ver cómo nacían porque son muy pequeñitos y bonitos. Yo lloraba cuando se morían o cuando se les partía una pata y estaban cojos.
   A los baifos les gustaba mucho alongarse al barranco y una vez un baifo recién nacido se riscó.
   Mi tío llama al corral de las cabras goro porque también hay gallinas y palomas. ¿Te has preguntado alguna vez como nacen los baifos? Pues te lo voy a decir: los baifos cuando nacen son de unos 30 cm de largo y de ancho 15 cm de ancho. Cuando nacen están llenos de babas pero la cabra se las  va quitando poco a poco. Y ¿te has preguntado cuántos baifos puede parir  una cabra normalmente? Dos.
   Una vez que entré al corral y los machos estaban sueltos, un macho empezó a perseguirme y yo salí corriendo hacia fuera.
   Yo nunca les tuve ni les tendré miedo a los machos ni a las cabras porque me gustaban mucho los baifos.
   Ahora siempre que voy a la Punta del Hidalgo voy a casa de mi tío y entro al corral a ver si hay baifos y si hay me pongo a jugar con ellos y a acariciarlos.
   Me pongo a cortar plátanos con el machete para las cabras que a ellas le gustan mucho y casi siempre los corto tres cajas y dos carretillas.
   Me gusta mucho acompañar a las cabras y a los baifos a ir detrás de una montaña y verlas comer.
   Mi tío suele dejarlas una semana solas en la montaña para que coman hierba ya que muchos plátanos y millo es malo.
   En diciembre en las Navidades matan a los cabritos(baifos crecidos) porque a la gente les gusta mucho el cabrito. A mí no me gusta nada ni que los maten porque me da mucha pena.
   A principios de enero todavía las cabras están pariendo. Cuando terminan de parir empiezan a dar mucha leche y se empieza a ordeñar y a hacer mucho queso mi tío.
   Cuando los baifos se hacen grandes pueden ser cabras o machos y a algunos no los puedes tocar porque se van corriendo y a otros porque te vas corriendo tú.
   En fin, me gustan los baifos.

Dianella Cabrera Jardinot 1ºB "Me gustan los baifos"

   Lucía era una joven que tenía un gran problema, ¡estaba en Madrid y ella era canaria!, parece una tontería pero, para ella era un problema y voy a explicar porqué.

A Lucía le encantaban los bubangos y ella quería comer un potaje de ellos, entonces fue a un restaurante y pidió un potaje de bubangos , el camarero muy extrañado le preguntó que quería decir bubango y ella quiso explicárselo pero, ¿cómo se lo podía explicar si ella no sabía como se decía en castellano?, ella pensó almorzar otra cosa y pidió un arroz a la cubana, seguidamente el camarero le preguntó si quería algo de postre y ella pidió un cortado pero el camarero no entendió lo que quiso decir y le preguntó que qué era eso, Lucía sin saber qué decir decidió irse para no parecer rara, pero antes de marcharse al pagar le preguntó al camarero que si saíia donde se encontraba la parada de guagua más próxima, y él burlándose de ella, decidió estarse callado. Lucía avergonzada salió del restaurante en busca de una parada de guagua, recorrió varias calles hasta dar con una. Una vez que llegó la guagua se montó y le dijo a una señora que estaba al lado de ella que si podía dejar de alegar y la señora sin saber qué significaba aquello se sintió insultada y le dijo a Lucía un montón de insultos y Lucía decepcionada al bajarse del autobús fue a una tienta y preguntó si tenían papas, el hombre muy amable le empezó a señalar que qué tipo de papas quería y ella pensó que era la única persona que lo entendía y el señor noblemente le dijo que él sabía hablar un poco canario y la dijo a Lucía una cosa que le dejó muy confusa " ...me gustan los baifos"

PABLO MELIÁN LÓPEZ - 1ºB ME GUSTAN LOS BAIFOS

Hoy contaré una pequeña y terrorífica historia que me sucedió una noche de invierno de 1955. En aquellos tiempos en que las carreteras eran de tierra y las casas de piedra y barro. Me encontraba refugiado de la lluvia en mi casa, lejos de la humanidad en un pueblito lejano, cuando decidí salir a la calle que estaba enchumbada, a comprar uno de aquellos maravillosos quesos de los que me habían hablado; esa noche vendrían a cenar unos familiares a casa y había preparado unas papas arrugadas, unas pellas de gofio, unas piñas de millo y unas costillas, así que sólo me faltaba uno de aquellos quesos. Cuando llegué a la venta, una anciana chocha algo pálida me recibió con una cara no muy alegre, le pregunté amablemente por aquel queso que quería comprar y sin decir nada alargó una de sus envejecidas manos, cogió un queso envuelto en papel chorreante y me lo dio, a continuación se quedó mirándome fijamente como esperando algo de mí, me di cuenta de que de alguna manera me pedía que le pagara, así que saqué 50 pesetas y le pagué. Me encontraba realmente incómodo en aquella venta, el silencio cortaba el ambiente y empecé a agobiarme mientras aquella mujer me miraba sin decir nada.
   Al abrir la puerta, chirrió como si hubiesen matado a un gato y justo cuando iba a salir, la anciana dijo:
   -¡Cuidado con los baifos!
   Asombrado me giré, la miré fijamente y pregunté asustado:
  -¿Cómo?
   -¡Cuidado con los baifos, ellos acechan! –dijo
   Salí de allí con la idea de llegar a casa cuanto antes, pronto vendrían los invitados a cenar y sinceramente aquella vieja me había cortado las ganas de comer.
   De pronto, llegando a mi casa, rodeada de una gran arboleda con una finca cercana de un cabrero amigo de mis abuelos, recordé las palabras de aquella anciana, y al pasar junto a las cabras y baifos de la finca un escalofrío recorrió mi espalda.
   El reloj marcaba las 8 de la noche y mis invitados pronto estarían en casa, de pronto, algo hizo que temblaran todas las ventanas y el tejado de la casa como si alguien estuviera sacudiéndola desde fuera, corrí hacia la puerta y en el momento de abrirla no había nada, todo estaba tranquilo fuera. Al cerrar la puerta sentí como el llanto de un niño de una forma extraña, cercana, cada vez más intensa, hasta que llegué a tapar mis orejas para no escuchar aquellos lamentos que me estaban volviendo loco. Finalmente salí fuera, llovía otra vez, y descubrí una luz floja a la altura del suelo cerca de la finca, me acerqué lentamente hasta ella, mojándome bajo aquella lluvia que no paraba, hasta que cuando estaba a menos de dos metros reconocí a Manolo, el viejo amigo de mis abuelos, que trabajaba en la finca, estaba tirado en el suelo con el quinqué y sangrando por la cara.
   Intenté levantarlo con cuidado y finalmente despertó muy nervioso y me dijo que le había dado un yeyo, que algo le había empujado; lo llevé hasta la casa y tras llamar al médico, me pidió una perrita de vino, y yo cogí dos vasos y puse para los dos. Estábamos nerviosos y mojados.
   Le conté lo que me había sucedido, lo que había oído, aquel lamento que hizo vibrar los cristales de la casa y asombrado me dijo:
   -Los baifos me han salvado
   Mi asombro fue aún mayor al escucharlo, volví a recordar las palabras de la anciana que me había puesto los pelos como escarpias.
   Al parecer los baifos presintieron el dolor de su dueño y me avisaron de lo que sucedía con sus lamentos. Gracias a ellos Manuel está vivo y podemos contarlo.
   A partir de ese momento decidí que me gustan los baifos.

Yael Suárez 1ºB Me gustan los baifos

   En un pueblo al sur de España, había unos hermanos que se llamaban David y Lucas. David era más bueno que Lucas y Lucas era más ruin. Los dos hermanos trabajaban en el campo. David siempre le alegaba a Lucas porque no trabajaba casi nada, porque tenían que trabajar lo mismo los dos. Por las tardes, iban a cuidar de la granja que tenían.Todas las tardes hacía pelete y por eso llevaban grandes chaquetas. Lucas era zoquete porque siempre se equivocaba con la comida de los animales, en cambio, David era más listo que él. Entre los diversos animales que tenían contaban con: cabras, ovejas, cerdos, gallinas, vacas, caballos, perros, codornices, cabras y conejos... A David le gustaban los cerdos y a Lucas las ovejas porque decía que le podías sacar la lana y hacer chaquetas. Al acabar el día David hacía bien el trabajo y Lucas más o menos. En las fincas ajenas Lucas siempre lajaba algo, David se enfadó y lo llamó machango y el dueño de la finca le echó el alegato a David que era el más responsable. David quedó en vergüenza delante de todos. Al siguiente día desayunaron gofio para estar fuertes para ir a las huertas y cogieron la guagua para ir a las huertas, cuando llegaron cogieron batatas y papas. Lo que almorzaron ese día. Pero al ir por la tarde se encontraron un baifito que había parido la cabra y dijeron David y Lucas "me gustan los baifos".

Lidia Acosta Hernández 1ºB Poema

Dulce poesía,
Que suena con la maresía.
Dulces cantares,
Que entonan los mares.
Dulce caricia,
Que me da la brisa.
Dulces momentos,
Que había en aquel tiempo.
Dulce amor,
Que me da dolor.

Lidia Acosta Hernández 1ºB Me encantan los baifos

   Había una vez un niño que se llamaba Gonzalo. Gonzalo vivía en lo alto de Anaga en un pequeño pueblo con su familia que era muy pobre.
Gonzalo tenía que trabajar en una guachinche para que su familia tuviera que comer.
   Una mañana se levantó, desayunó y se fue a trabajar al guachinche. Enseguida empezó a trabajar sirviendo papas, millo, gofio… Al cerrar el dueño le dijo que la venta tenía demasiadas deudas así que la tenía que cerrar. Gonzalo tendría que buscar otro trabajo. Pero el pueblo era demasiado pequeño y no había muchos trabajos que él pudiera hacer.
   Al llegar a su casa le comentó a su padre lo ocurrido. El padre le dijo que el vecino le había comentado que estaba buscando una persona que cuidara baifos. ¡Ños!, exclamó Gonzalo ya que el baifo era su animal favorito.
   Dos días más tarde comenzó a trabajar, los llevo a lo alto de la montaña del Tejo y desde ahí grito: ¡ME GUSTAN LOS BAIFOS!

Pablo González Delgado 1º B Me gustan los baifos

   Érase una vez un niño que tenía un abuelo que era ganadero. Un día
consiguió un baifo que le regaló al nieto. El niño guardaba al baifo y cerraba la puerta con el fechillo para que no escapara. Cuando lo sacaba a pastar por la cumbre siempre llevaba consigo una macana para evitar que el machango de Pedrito molestara a su baifo, pues siempre le decía que lo quería para
comérselo.
    En una ocasión que el niño pastaba con su baifo empezó a llover y vio a Pedrito enchumbado. Éste se acercó al niño y pensando que le iría a robar su baifo le tiró un tonique y fue tal el tonicaso que Pedrito nunca se acercó más al baifo.
    Al llegar a casa el niño se quitó la ropa mojada y la tendió en la liña y
se jartó a cotufas que su abuela había preparado. El abuelo le dijo que esa noche
tendrían que matar al baifo y comérselo y el niño empezó a llorar. El abuelo le dijo que no fuera babieca.
    Cuando anocheció el niño buscó al baifo y no lo encontró. Ya era tarde y tocaba cenar. El abuelo le dio plato de carne y el niño se fajó a la comida y dijo: "ño, qué bueno está abuelo". Y el abuelo le dijo: "lo ves babieca, es tu baifo". El niño respondió: "Me gustan los baifos".

DAVID SEGURA 1ºA Me gustan los baifos

   Dani era un niño que no tenía amigos porque en su colegio todos se creían superiores que él. Los demás eran skaters y se enfrentaban a todos sus miedos: escalones, rampas, pistas… en cambio él no hacía ningún deporte. Trabajaba en un bar con su padre haciendo papas con mojo y buches de licor. Un día de reyes, sus padres le regalaron un skate, fue a la pista a probarlo y catapum! se cayó, todos se reían de él. Pasado un tiempo empezó a desayunar todos los días gofio con leche para ponerse fuerte. Todos los días cogía la guagua para ir a una escuela de skate, fue mejorando su habilidad. Cuando pasó un año participó en un concurso que era de tirarse desde la Tour Eiffel. Él bajo sin ningún problema y los demás se cayeron. Por fin era mejor que nadie. Más tarde fue a celebrarlo con su familia haciendo un guachinche y yendo al monte viendo como los demás trabajaban en el monte con un rebaño de cabras dándoles de comer, cuidándolos y gritando no me gustan los baifos.

viernes, 29 de octubre de 2010

Narración con canarismos

Escribe una historia breve, de unas quince líneas aproximadamente, un cuento inventado por ti; debes emplear al menos seis de los canarismos que hemos trabajado en clase. El cuento debe acabar obligatoriamente con la expresión: “me gustan los baifos”.
   Tienes para entregar el trabajo hasta el martes 2 de noviembre, a las 22 horas.

jueves, 28 de octubre de 2010

PABLO MELIÁN LÓPEZ-Mi Pueblo-1º B ESO

Texto 1:
   La intensidad con la que se celebra la Romería de San Marcos Evangelista, la conservación de la Danza de las Flores, la conservación de la representación de la Librea y el papel de reconocidos teguesteros en la recuperación del deporte de la lucha canaria, entre otros.
Una de las singularidades geográficas más destacadas de Tegueste es su particular situación, puesto que es el único municipio de Canarias enclavado dentro de otro municipio: San Cristóbal de La Laguna. Por este motivo, Tegueste, ubicado en un valle del noreste de Tenerife y no tiene salida al mar .Al ser un pueblo de escaso trabajo el 60%trabaja en la ciudad y el 30% de la población trabaja en el pueblo.  

Texto 2:
Tegueste, como un niño con miedo al mar, te escondes en tu valle verde y esplendoroso, y si lo visitas ten en cuenta lo siguiente: ¡Tranquilo si ves que los arboles te abrazan en su valle! ¡Tranquilo si no lo ves, él vendrá a ti como un tigre tras su presa! ¡Tranquilo si no ves a gigantes edificios rodeándote! ¡Tranquilo si ves millones de personas en la Romería! ¡Tranquilo cuando veas fuegos artificiales saludando desde el cielo! ¡Tranquilo cuando veas filas de personas que llegan hasta La Laguna para ir a Tegueste a disfrutar de La Librea! ¡Tranquilo si quieres disfrutar o practicar el deporte, pues en Tegueste se practican todos! ¡Tranquilo si quieres correr pues hay caminos que se moverán contigo por sus montañas! ¡Tranquilo si quieres maravillarte, pues en su sonriente barranco podrás disfrutar! Todo esto tendrás que tener en cuenta si vas.

Esther Barreto Pérez 1ºB "Mi pueblo"

   Pedro Álvarez es un pueblo pequeño, dispone de un colegio, el Melchor Núñez Tejera, es un colegio muy pequeño, tanto que el año pasado, aproximadamente, solo habíamos 102 alumnos. En el pueblo hay un total de 1.509 habitantes. También dispone de un parque recreativo, La Quebrada, al que va mucha gente a hacer chuletadas, cumpleaños, hasta hace poco se hacía una excursión con el colegio, hacíamos juegos, cosas con barro, carreras, jugábamos en los columpios, etc. Es un pueblo bastante tranquilo y no pasan muchos coches. En agosto se selebran las fiestas en honor al Sagrado Corazón de Jesús, la elección de la reina, la reina y míster infantil, la carrera de sortijas, etc.
   Cuando estoy en él, me siento alegre y en el lugar que me corresponde, con mi familia y amigos. A veces siento que es tan pequeño que tan solo dando un paso lo atravieso. Cuando duermo es como si me acurrucaras entre tus manos.

Néstor Rodríguez de León. Mi pueblo. 1º A

 Texto 1.

Tegueste es un municipio perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife (Canarias).Está situado en el nordeste de la isla de Tenerife. Tiene una extensión de 26,41 km² y una población de 10.666 habitantes. Su altitud es de 390 metros sobre el nivel del mar. Enclavado en el valle de Tegueste y el de El Socorro, es el único municipio rodeado por otro municipio,
San Cristóbal de La Laguna, del cual se independizó en el siglo XVII, privándole de salida al mar los pueblos laguneros de Tejina, Bajamar y Punta del Hidalgo. La actual Villa de Tegueste debe su nombre a uno de los nueve menceyatos guanches, denominado Tegueste y que ocupaba la reciente extensión del municipio más otros enclaves costeros como Valle de Guerra, Tejina y Bajamar. Esta población posee una más que notable tradición agrícola y ganadera. Los cultivos más representativos son sus variedades de papas y sus viñas.

Texto 2.

Me gusta levantarme por las mañanas e irme al instituto y ver la Mesa de Tejina cuando subo. Desde mi casa ver la Piconera y las viñas del Lomo. En Tegueste hay un mercadillo, una iglesia, 4 colegios (el Teofilo, el Maria del Carmen, el del Socorro y el de Pedro Alvarez) , un instituto,canchas...

Pablo González Delgado 1º B Mi pueblo


TEXTO 1
   Tegueste está situado en el nordeste de la isla de Tenerife. Enclavado en el valle de Tegueste y el de El Socorro, es el único municipio rodeado por otro municipio, San Cristóbal de La Laguna, privándole de salida al mar los pueblos laguneros de Tejina, Bajamar y Punta del Hidalgo. Esta población posee una más que notable tradición agrícola y ganadera. Los cultivos más representativos son sus variedades de papas y sus viñas.
   La fiesta más importante es la romería de San Marcos que se celebra el domingo más cercano al 25 de abril. Está entre las más destacadas y tradicionales de las islas, sobresaliendo de entre sus festejos los barcos que recorren sus calles y las carretas adornadas con productos artesanos y semillas de la tierra. 

TEXTO 2

   Al terminar abril tu vida se transforma, todos miran al mapa para ver que eres el ojo de una isla en el atlántico, se cambia tu monótona vida de ir venir de coches y gente sin rumbo fijo, fortificada de asfalto y cemento. Escaso verde puebla tu piel como el eucalipto que se va secando. Ese día, la sangre corre por tus venas de asfalto en forma de vino. Tu voz indica el ritmo de nuestras guitarras y al terminar el día la gente que te habita te siente y espera otro año para disfrutar de cómo cantas folías.

Mi pueblo Rubén Pablo Jorge 1ºA


   Mi pueblo es un pueblo chico llamado Las Mercedes, su localidad: La Laguna.
   La gente es muy amable y tiene una plaza muy grande. El mejor sitio donde estar es en su plaza.
   Las tiendas parecen pequeñas, pero en el fondo son enormes. También, hay campeonatos de Play Station y de fútbol en el campo de El Rayo. En la asociación de vecinos hay competiciones de Billar.

Lo más que me impresiona del pueblo es que su gente es muy amable, tiene muchos parques, una cantina muy buena, restaurantes geniales, hay muchas mascotas, un monte muuuy grande, viviendas grandes y sus campeonatos de juegos.
   El pueblo es tan bonito, como ver salir a una mariposa del capullo.
   La iglesia del pueblo tiene un campanario tan alto, tan alto que parece un rascacielos.

Romén Pérez Báez. Mi pueblo. 1º A

                                                                                                                                                       Texto 1

   Tejina: Pueblo principal de La Laguna, situado en la costa de Tenerife, isla Canaria. La poblaron los guanches y ahora los españoles.               



 Texto 2
   Al amanecer se despierta tu dulzura y alegría como un capullo de flor. Con tus canciones me despiertas entre palabra y palabra. Cuando creo que eres tan bello que nada te puede superar, llega el anochecer. Parece un pueblo tan inmenso que creo que estoy en otro planeta.

NOELIA ADRIAN GLEZ 1ºA " MI PUEBLO "

Tegueste: Es un municipio perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife . Está situado en el nordeste de la isla de Tenerife. Esta población posee una más que notable tradición agrícola y ganadera. El casco se encuentra en las inmediaciones de la Plaza de San Marcos donde se halla la iglesia del mismo nombre, en la plaza se encuentra el Ayuntamiento .


    Apenas amanece y escuchas el ruido de la risa de la gente y el humor, esas nubes blancas que forman figuras adornan el cielo e incluso los jardínes con esas flores de diferentes colores que dan felicidad.
   Ves a los niños jugando en los parques con sus amigos o familiares llenos de alegría . Cada vez que te veo desde la cima de una montaña me pongo a llorar de la belleza de los lugares de Tegueste: la iglesia, parques, etc.
   La lluvia me parece muy especial porque adorna a las flores con sus gotas de cristal.

Beneharo Linares Díaz 1º A Mi pueblo

TEXTO 1
 TEGUESTE: Municipio que se encuentra en la vertiente norte de la isla canaria de Tenerife. Está situado entre las montañas de La laguna y el Macizo de Anaga. Es uno de los tres municipios de la isla que no tiene salida al mar. Su nombre proviene del Guanche, es el nombre que tenía el Menceyato antes de la conquista española. Descubrimientos arqueológicos en el barranco Agua de Dios han hallado viviendas y  una necrópolis  por lo que se ha declarado  Zona de Patrimonio Arqueológico.

TEXTO 2:

Mi hermoso Valle,
me encanta como al atardecer ,
tus amigos los Alisios
refrescan y hacen bailar las ramas de tus viñas.
¡Qué delicia!,
esas  alegres uvas que me regalas,
para después,
saborear su sangre color vino.

Néstor P Hdez. del Castillo Mi Pueblo 1º A

   Tegueste es un municipio español perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife (Canarias). Está situado en el nordeste de la isla de Tenerife. Y está rodeado por La Laguna. El casco de Tegueste se encuentra en las inmediaciones de la Plaza de San Marcos donde se halla la iglesia del mismo nombre.

   Tegueste municipio algo pequeño, pero encantador. No toca el mar sino que se contempla desde aquí. En este lugar no hacemos la tranquilidad, ya está cuando llegamos. Durmiendo bajo un árbol soñamos con estar en el paraíso, y lo estoy.

Aitana Rojas Pérez 1ºA Mi pueblo

    Tegueste es un municipio español perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife(Canarias). Está situado en el nordeste de la isla de Tenerife. Tiene una extención de 26,41 km² y una población de 10666 habitantes. Su altitud es de 390 metros sobre el nivel del mar.Enclavado en el valle de Tegueste y el de El Socorro, es el único municipio rodeado por otro municipio, San Cristóbal de La Laguna, del cual se independizó en el siglo XVII.
Su situación próxima a Santa Cruz y La Laguna le ha hecho integrante del área metroplitana de Tenerife.

 
Mi pueblo... pues mi pueblo es de lo más bonito que hay. El despertarme y oír el cantar de los pájaros me alegra la mañana, sobretodo porque ese cantar tan especial me recuerda que vivo en Tegueste.
 
Ese pueblo, cuyas montañas son tan altas que tocan el precioso cielo azul de Canarias como si fuera El Teide, el pueblo que tiene sus verdes colinas, el pueblo que tiene una tranquilidad inmensa como si estuvieras en un desierto.
 
En invierno hace frío, todo se baña de verde y huele de una forma rara, pero al fin y alcabo es un olor que te gusta, en cambio en verano a veces  hace demasiado calor ya que si sales a la calle te vas a derretir.
 
Jamás me separarán de Tegueste, no hay nada mejor qe vivir aquí, y porque simplemente tengo a lo que más quiero, MIS AMIGOS y nada me separará de ellos.

Mi pueblo. DANIEL MARRERO 1º A

   El Sauzal es un pueblo pintoresco, muy cuidado, donde existen hermosas muestras de la arquitectura tradicional canaria. Es uno de los municipios de la provincia con menor superficie y, en cambio, ocupa los primeros lugares en densidad de población. 
   La agricultura es su mayor actividad y ocupa a la mayor parte de los activos laborales de este municipio, los viñedos ocupan las mayores extensiones seguidos por las papas, cereales, frutas, etc. Aunque existen presencias de plataneras, hortalizas, críticos, flores, etc. 
   Tiene una población de 7.689habitantes. El Sauzal tiene una medida de18 km2. Sus fiestas son en el mes de Junio.


   El Sauzal es una ciudad que te cambia la vida, si no la has visitado vete enseguida.
   Es una ciudad  tan original como un pantalón vaquero, no tiene muchos colores ni dibujos pero le gusta a mucha gente.
   El Sauzal, una ciudad muy verde, tan verde y grande como El Amazonas.

viernes, 22 de octubre de 2010

Izan Suárez Pérez 1ºB Mi Pueblo


Texto 1

   Tegueste es un municipio que está situado en el noroeste de la isla de Tenerife. Tiene una extensión de 26,41 km² y una población de 10.666 habitantes. Enclavado en el valle de Tegueste y el de El Socorro, es el único municipio rodeado por otro municipio, San Cristóbal de La Laguna, del cual se independizó en el siglo XVII. La actual Villa de Tegueste debe su nombre a uno de los nueve menceyatos guanches. Esta población posee una más que notable tradición agrícola y ganadera. Los cultivos más representativos son sus variedades de papas y sus viñas.

Texto 2

Apenas amanece,  y el piar de los pájaros retumba en mis oídos como las olas del mar en la playa. Cuando salgo a la calle me encuentro con un paisaje de montañas escarpadas en el horizonte y así, contento y feliz, emprendo la marcha hacia mi instituto.

Erik Morín Afonso 1ºB Mi pueblo



TEXTO 1
   La villa de Tegueste: es la denominación prehistórica de uno de los nueve reinos en que, antes de la incorporaciona la corona de Castilla, se dividía la isla de Tenerife. No se conoce de dónde proviene el nombre Tegueste. Los guanches que habitaron en Tegueste vivían del pastoreo y se alimentaban de carne y leche de su ganado, y aprovechaban las pieles para vestirse.Vivieron en las cuevas del barranco Agua de Dios, en las que existen numerosos yacimientos arqueológicos.
   Desde el siglo XVI ha sido una de las más importantes zonas de producción de vid, cereales, verduras y frutas.

TEXTO 2
   Tegueste es como una bella flor cuando se abre. Es tan verde como un campo de fútbol.  Rodeado de montañas y nubes.Todas las tardes miras con dulzura con la puesta de sol tan bella.  Niégame tu aire, tus caricias, tu calor, pero no estar aquí, por favor.

Alba Isabel García 1ºB Mi pueblo

Mi pueblo:

    Mi pueblo esta situado en el noreste de la isla de Tenerife. El ayuntamiento es el de San Cristóbal de La Laguna. El único monumento es la Ermita de Bajamar.
    Bajamar está en el pie de la cordillera de Anaga, que ofrece una varieda y rica red de senderos por unas montañas de gran belleza y frondosos bosques de laurisilva. Las fiestas se hacen en honor al Gran Dios en agosto.



    Bajamar, rodeada de una naturaleza tan hermosa como la sonrisa de un niño, dulce lugar, que te amo con todo mi cariño. Tu mar, que tiene una fuerza y una grandeza de guerrero, es tan impresionante que no parece verdadero. Y tus atardeceres que queman todo el Océano y el horizonte, me dejan a mi corazón latiendo como a un saltamonte.

Lidia Acosta Hernández 1ºB Mi pueblo

Texto 1

   Tegueste es un municipio español perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife .Está situado en el nordeste de Tenerife. Tiene una extensión de 26,41 km² y una población de 10.666 habitantes. Su altitud es de 390 metros sobre el nivel del mar. Enclavado en el valle de Tegueste y el de El Socorro, es el único municipio rodeado por otro municipio, San Cristóbal de La Laguna, del cual se independizó en el siglo XVII, privándole de salida al mar los pueblos laguneros de Tejina, Bajamar y Punta del Hidalgo. La actual Villa de Tegueste debe su nombre a uno de los nueve menceyatos guanches, enominado Tegueste y que ocupaba la reciente extensión del municipio más otros enclaves costeros como Valle de Guerra, Tejina y Bajamar. Esta población posee una más que notable tradición agrícola y ganadera. Los cultivos más representativos son sus variedades de papas y sus viñas.

Texto 2

   Tegueste es un pueblo situado entre montañas que llegan al cielo, con sus verdes montes que parecen hablar, con el arrullo de los mocanes y el fruto del madroño que nos transportan al olimpo de los dioses de la mitología griega, o los montes de laurisiva del Caidero y Pedro Alvarez llenos de árboles como palo blanco, barbuzano, brezos y afollados que nos envían a los cuentos de hadas.
   Caminar por el centro de Tegueste es como volver al pasado. La Arañita, puente de Palo, la Audiencia, Plaza San Marcos, campanas de la iglesia… todo ello es un canto de armonía donde se funde el murmullo del agua que fluye bajo el puente de Palo con los cánticos de los herrerillos. A la vez que dialogan dragos y palmeras al son que les marca el alisio.

Yael Suárez Melián 1ºB Mi pueblo

 
   Tegueste es un municipio de la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Está situado en el nordeste de la isla de Tenerife. Tiene una extensión de 26,41 km² y una población de 10.666 habitantes. Su altitud es de 390 metros sobre el nivel del mar.
   El casco de Tegueste se encuentra en las inmediaciones de la Plaza de San Marcos donde se halla la iglesia del mismo nombre, que data de 1530 y que fue reedificada en 1700; también en la plaza se encuentra el  ayuntamiento.
   La fiesta más importante es la romería de San Marcos Evangelista (patrono de la vendimia) que se celebra el domingo más cercano al 25 de Abril. Está entre las más destacadas y tradicionales de las islas, sobresaliendo de entre sus festejos los barcos que recorren sus calles y las carretas adornadas con productos artesanos y semillas de la tierra.


Me gusta estar en mi pueblo porque me encantan sus fiestas. También algunos barrios como en el que vivo yo, el Socorro. Me gusta porque tiene varias tiendas deportivas y algunas tiendas interesantes. Por la zona también viven unos amigos que yo conservo su amistad desde el colegio y seguimos siendo amigos en el instituto. Me gusta que los amigos vengan a mi casa a jugar y a veces ir al parque. También me gusta porque hay en los alrededores terrenos con viñas y algunos vecinos conservan las tradiciones teniendo animales como conejos, vacas, burros, pájaros, etc. Y me gusta vivir rodeado de la naturaleza y también de todos esos animales porque les tengo mucho aprecio.
Tegueste cuenta con equipos de fútbol, de Lucha Canaria, de baloncesto, de atletismo, etc. Y yo juego en el equipo de fútbol infantil y mi puesto es de portero. En resumen, me encanta mi pueblo.

Miriam Hernández Diáz 1ºB "Mi Pueblo"

Texto 1:
   Tegueste es un municipio español perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife .Tiene una extensión de 26,41 km² y una población de 10.666 habitantes (INE, enero de 2009). Su altitud es de 390 metros sobre el nivel del mar. Enclavado en el valle de Tegueste y el de El Socorro, es el único municipio rodeado por otro municipio,
San Cristóbal de La Laguna, del cual se independizó.
    La fiesta más importante es la romería de San Marcos Evangelista (patrono de la vendimia) que se celebra el domingo más cercano al 25 de abril. Está entre las más destacadas y tradicionales de las islas, sobresaliendo de entre sus festejos los barcos que recorren sus calles y las carretas adornadas con productos artesanos y semillas de la tierra.
   El 18 de abril de 1996 la consejería de Presidencia y Relaciones Institucionales del Gobierno de Canarias concedió el título de Villa al municipio de Tegueste.

Texto 2:
    El municipio de Tegueste tan bonito como el Sauzal y lleno de preciosos jardines y plazas .
    En el cielo se ve tan lejos y en cambio tan cerca, como si fuera un ojo tuyo, nunca lo pierdes de vista.
Los animales de Tegueste se alegran de tener un pueblo tan bonito como " hogar" y le dicen a los demás animales que vengan a vistarlo.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Muriel Sarda. Mi pueblo. 1º A


    TEXTO 1
    Mi pueblo:Tegueste.
Tegueste es un pueblo situado al noroeste de la isla de Tenerife, enclavado en el Valle de Tegueste y del Socorro, es el único municipio rodeado por otro municipio, el de La Laguna, sin salida al mar. Debe su nombre a uno de los nueve menceyatos llamado Tegueste.

TEXTO 2

Tegueste es el corazón de Tenerife, tan fuerte como un mencey guanche, rodeado de montañas verdes, de laureles perfumados y nieblas que se deslizan hasta sus valles.

Mi pueblo, Héctor Sánchez Rodríguez 1º A


Pedro Álvarez: Barrio de Tegueste situado al noreste del municipio. Cuenta con una  arquitectura tradicional y con un bosque de fayal-brezal de importante valor botánico, perteneciente al Parque Rural de Anaga.

Nada más salir de mi casa, veo una bruma que se me viene encima como un fantasma,  a medida que avanzo por las calles, este va desapareciendo y veo mi bosque  asomando en lo alto de Pedro Álvarez como si fuera el protector del barrio, el que le da vida, alegría y tranquilidad.

Andrea González Rodriguez. Mi pueblo. 1º A.

El pueblo de Tegueste se encuentra en Tenerife, localizado en el noroeste del macizo de Anaga. Tegueste, junto a los pueblos de alrededor, formaba parte de los nueve Menceyatos en que estaba organizada la isla de Tenerife. En el barranco Agua de Dios, declarado zona de Patrimonio Arqueológico, se han encontrado cuevas empleadas como habitación y diversos utensilios. Es Tegueste un municipio donde los deportes autóctonos tienen un fuerte arraigo, sobre todo la lucha canaria. También destacan las romerías de San Marcos, el último domingo de abril donde cada uno de los barrios tiene su representación con carretas curiosamente elaboradas y con típicos motivos canarios.

Me gusta mucho Tegueste. Al hablar de él pongo una sonrisa de oreja a oreja, porque es el pueblo más hermoso y especial del mundo entero. En invierno huele a monte, a hierba mojada y se viste de verde. Mientras que en verano, el calor puede ser tan fuerte que se podría freír un huevo en el asfalto, aunque vale la pena sudar la gota gorda por ver los atardeceres tan coloridos como la paleta de un pintor. En cambio, las noches se visten de gala, con la luna como corona de plata y con un manto cubierto de diminutos diamantes. Por todo esto y muchísimo más, Tegueste me gusta tanto.

Erin Amador Martínez 1ºA ESO



Texto número 1

Bajamar: Es un pueblo costero en el noreste de Tenerife ( Islas Canarias, España) Pertenece al municipio de San Cristóbal de La Laguna. Junto con Valle de Guerra, Tejina, y Punta del Hidalgo forman una pequeña comarca. Su población es de 2.106 habitantes y es principalmente conocido por sus piscinas naturales de agua salada.


Texto número 2

Desde el amanecer, te veo hundiéndote en el océano y a la vez queriendo escapar. Con tus acantilados rocosos y tus montañas picudas. Con tu arena mezclada y esas olas que cada día parecen tirar más de ti. Con aquellos pescadores que inundan tu costa, y esas casas de colores que alegran tu piel. Con ese sonido de mar tan molesto y a la vez tan agradable y con ese sabor a sal en tu boca. Con aquel brazo, al que llaman malecón, que se adentra en el océano, y con ese faro que nos alumbra. Trascurre el día, la noche cae y tú te ocultas.

Pablo Palomar Concepción 1ºA Mi pueblo

San Cristóbal de La Laguna, conocida popularmente como La Laguna, es una ciudad y municipio situada al noreste de la isla de Tenerife. Fue declarada Bien Cultural y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, con un casco histórico de gran valor en el que destaca la Iglesia de la Concepción.

Desde mi ventana, veo la torre de la Concepción como un gigante que ruge por el día y duerme de noche. Sus agradables y bonitas calles peatonales se llenan de gente los fines de semana para disfrutar de su ambiente musical. Se asombran viendo los hermosos verodes que adornan los tejados. Al final de estas calles el tranvía se desliza como una serpiente que entra y sale de la ciudad.

Irene Pérez Expósito 1º A "Mi pueblo"

   Tegueste es un municipio español perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife (Canarias). Está situado en el nordeste de la isla de Tenerife. Tiene una extensión de 26,41 km² y una población de 10.666 habitantes (INE, enero de 2009). Su altitud es de 390 metros sobre el nivel del mar.

   Mi pueblo, sinceramente, me gusta mucho. Hay parques, una biblioteca, colegios, un instituto, un ayuntamiento... pero sobre todo hay muchos bares y tiendas. Mi isla es bastante verde, con plantas y árboles por algunas zonas pero no es tan verde como me gustaría. Siempre que puedo intento no contaminar tanto mi pueblo como la isla entera. Por desgracia hay gente que no se molesta en tirar la basura en la papelera o gasta miles de folios para poner dos palabras. En fin, que ni mi isla ni mi pueblo son perfectos pero si cada uno colabora haremos tanto del pueblo como la isla un lugar mejor para vivir.

Dácil Castellano Jorge. Mi pueblo 1A


SU HISTORIA.
Finalizada la conquista, se reparten esta zona; y, según narran las crónicas, apenas treinta años después los conquistadores, dueños ya de la tierra, eligen como su santo patrón al evangelista San Marcos.
La primera iglesia parroquial fue la de San Marcos, construida con anterioridad a 1530, por estar situada entre dos barrancos y ser pequeña para los feligreses se decide su traslado.
La Real Audiencia celebra aquí dos reuniones huyendo de la epidemia de peste que azotaba la isla en el año 1583.
 Y Tegueste alcanza su independencia municipal con la constitución de 1812.




POESÍA
Donde quedó grabada la huella
del pie de mi infancia..
Se cansa de soplar el viento
de la tarde, en aquel recóndito sitio llamado Tegueste.

Cuando se despierta el sol,
hasta las flores,
amanecen y alegres por vivir ahí. murmurando Tegueste…
La música de las estrellas te hace sentirte en un mundo, hasta en la oscuridad de la noche sabes que este mundo nuevo es Tegueste.

Diana Hdez Glez 1ºA Mi pueblo


TEXTO 1
 Tegueste: municipio español perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Es el único municipio  rodeado por otro municipio, San Cristóbal de La Laguna, del cual se independizó en el siglo XVII.


TEXTO 2
 Cada vez que amanece y salgo afuera, huelo tu delicioso aroma.
Tus bellos caminos y tu hermosa naturaleza invaden mis sentidos como si no hubiera un lugar más en el mundo. Desde la cima de una montaña se puede observar tu mágico pueblo, que cada día me da más fuerza para seguir adelante. Me aporta valentía el saber que pertenezco a un lugar con esa cálida brisa con que nos envuelve como un gran abrazo, tierra nuestra que no nos abandona nunca,que con sólo mirarla, su destello nos aferra a la vida misma.

Raúl Viñas Abadía Mi Pueblo 1º A


TEXTO 1:

   El nombre de Tejina proviene de una princesa guanche llamada así. Sus dominios eran todo el territorio que iba desde el mar hasta Tegueste. Tejina siempre ha sido un pueblo dedicado a la agricultura, aunque también a la pesca y la ganadería.
   Tras la conquista, se asentaron las primeras familias en Tejina para explotar sus tierras ya que eran muy buenas para la agricultura.
  
TEXTO 2:

   Tejina, pueblo en el que las fiestas y los piques predominan, los piques entre sus tres corazones: El Pico, La Calle Abajo y La Calle Arriba.
  Toda una belleza, desde su costa hasta su montaña, desde donde mil fuegos tiran en una noche de verano.
En la noche del patrón, Tejina entra en erupción, inundando su cielo de luz y de color.
   Cuando las fiestas se terminan, triste se queda Tejina
Su banda de música, famosa en toda Tenerife, suena como el ruiseñor en una clara mañana de primavera. 
Tejina es mi cuna, el pueblo donde yo nací y la mesa en la que yo comí.

Mi pueblo. Víctor López García. 1ºA

Texto 1
   Tegueste: Es un pueblo que pertenece a la provincia de Santa Cruz de Tenerife (Canarias). La actual Villa de Tegueste debe su nombre a uno de los nueve menceyatos guanches, denominado Tegueste y que ocupaba la reciente extensión del municipio. Esta población posee una más que notable tradición agrícola y ganadera. Los cultivos más representativos son sus variedades de papas y sus viñas.


Texto 2
Eres hermoso y verde, tus montañas y tus brisas me inspiran tranquilidad y armonía como la más célebre poesía. Nada más levantarme y mirar por la ventana se me quita el sueño y las ganas de dormir por tu preciosa vegetación.

Natalia Jiménez Rodríguez 1º A Mi pueblo

   Tegueste es un municipio español perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Está situado en el nordeste de la isla de Tenerife.Tiene una extensión de 26,41 km² y una población de 10.666 habitantes. Su altitud es de 390 metros sobre el nivel del mar. Enclavado en el valle de Tegueste y el de El Socorro, es el único municipio rodeado por otro municipio, San Cristóbal de La Laguna, del cual se independizó en el siglo XVII, privándole de salida al mar los pueblos laguneros de Tejina, Bajamar y Punta del Hidalgo. La actual Villa de Tegueste debe su nombre a uno de los nueve menceyatos guanches, denominado Tegueste y que ocupaba la reciente extensión del municipio más otros enclaves costeros como Valle de Guerra, Tejina y Bajamar.
   A mí Tegueste me parece un buen lugar para vivir porque hay buenos vecinos, es muy limpio, es tranquilo, nunca hace ni mucho frío ni mucho calor, conoces a mucha gente que vive allí, tiene unos paisajes preciosos. En fin, me gustaría vivir en Tegueste toda la vida.

MI PUEBLO DAVID SEGURA ÁLVAREZ 1ºA ESO


   Tegueste es un pueblo perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Está situado en el nordeste de la isla de Tenerife. Tiene una extensión de 26,41 km² y una población de 10.666 habitantes. Su altitud es de 390 metros sobre el nivel del mar. Enclavado en el valle de Tegueste y el de El Socorro, es el único municipio rodeado por otro municipio, san Cristóbal de La Laguna.

TEGUESTE DE MI CORAZÓN


   Tegueste es un pueblo muy bonito que aunque no tenga el cantar de los ríos, tiene el soñar de la naturaleza y de los animales. Es un pueblo tranquilo y muy marchoso cuando lo tiene que ser. Cuando llueve sientes que el agua baja por los barrancos y las huertas están regadas, que los caminos están limpios y las tuberías bien manchadas, si el pueblo no fuese así no estaría tan bonito como te gustaría a ti.


lunes, 18 de octubre de 2010

Mi pueblo

   Busca información sobre  tu pueblo, y anota un pequeño resumen. Luego escribe entre cinco y diez líneas la impresión que a ti te produce el lugar donde vives, empleando un lenguaje literario. Usa las figuras literarias que hemos trabajado en clase.
   Lo puedes enviar hasta el miércoles día 20, a las 22 horas.

lunes, 11 de octubre de 2010

Guía para la corrección de los ejercicios del blog

Ten en cuenta los siguientes símbolos para la corrección de los ejercicios enviados por correo electrónico para ser publicados en el blog:


avitar: falta de ortografía.


arbol, resumén: falta de acentuación.


Compré lápices bolígrafos y libretas para todos: falta de signos de puntuación.


Vino mucha gente que querían ver el espectáculo : incorrección en la redacción.

domingo, 3 de octubre de 2010

Héctor Sánchez Rodríguez. Me gusta ,no me gusta... 1º A

No me gusta la gente que se lame el dedo para pasar las hojas, los perros sin pelos, los pelos en la sopa, la gente mentirosa, las personas irresponsables y prepotentes, las moscas mientras estoy comiendo y el humo que sueltan los coches.

Me gusta ver la televisión, los caballos, jugar a fútbol o hacer karate, los nombres guanches, las arañas grandes, los barcos en miniatura, las maquetas de los tanques, los juegos de mesa y la play station.

Esther Barreto Pérez. Me gusta, no me gusta... 1ºB


Me gusta la música pop, los animales sobre todo los felinos, la natación sincronizada y cómo no, estar con mis amigos y amigas.
No me gusta la música clásica, los días fríos de invierno, pero lo que más odio son  las personas que matan animales para hacerse bolsos y esas cosas.

Edgar Perera de León. Me gusta, no me gusta. 1ºB



A mí me gustan muchas cosas entre ellas ir al cine, salir a jugar con los amigos, ir a la paya que tenga olas grandes, el romper de la ola, el olor a colonia, reírme con mis amigos, jugar con el skate, jugar al baloncesto, a las cartas con la familia e ir a ver los partidos del Tenerife.

Lo que no me gusta son las personas mentirosas, el agua de las piscinas con un montón de algas, los que se ríen de mí el potaje, cuando pasan de mí, cuando los pasillos del instituto huelen mal y cuando toca francés.

Daniel Marrero. Me gusta, no me gusta...1ºA

    
   Cuando estoy con toda la tarea hecha y he estudiado, lo que más me gusta hacer si puedo, es montar a caballo, otra cosa que también me gusta mucho es salir con mis amigos y amigas. Cuando estoy con mi familia me gusta ir a la playa, al cine, salir a dar un paseo muy largo, o simplemente estar con ellos en la casa.

No me gusta nada que la gente trate a los animales como peluches. Que le pongan nombres tontos cómo Mini, Lula, o Sisi. Que los lleven en los bolsos asomando solo la parte del cuerpo, que le pongan ropas tontas o trabitas en el pelo.