Dentro de mucho tiempo, exactamente en el año 2.600, en Australia, existirá un superhéroe muy pero que muy desastroso, y hoy les vamos a contar su historia... la histora de Desastrous-Boy.
Sábado 20 de Agosto de 2.600.
Un día de verano como otro cualquiera, en la playa de Shark Bay, un chico de 13 años llamado Efran estaba caminando absorto en sus pensamientos, tan absorto estaba que se fue adentrando cada vez más en el agua, hasta que llegó una ola y lo bañó enterito. Salió corriendo del susto y gritando como una nena, y de pronto se calló, ya que se había dado cuenta de que la ola le había quitado los pantalones, descubriendo así sus calzoncillos de ranitas, y lo peor de todo era que la chica más guapa de toda Australia, Miriam, una chica de su edad, le estaba mirando y se estaba riendo muchísimo ya que lo que le acababa de pasar a Efran no era normal en los chicos de su edad. Pero es que este chico moreno, alto y de unos ojos de un gris precioso era el chico más patoso que ha habido y que habrá en la faz de la Tierra. Después de esta incríble torpeza Efran salió corriendo de la playa para ir a su casa (que no se encontraba muy lejos de ahí). Efran corría con todas sus fuerzas intentando olvidar lo que le acababa de pasar, y de nuevo tan absorto en olvidar lo que le acababa de pasar, no se4 dió cuenta de que por poco un coche casi no lo atropella, y fue la pita del coche lo que le sacó de sus pensamientos. Miró hacia los lados y se dió cuenta de que se había perdido, otra vez, ya que esto era normal en la vida de Efran. Siguió corriendo hasta perderse totalmente, y , nuevamente, volvió a mirar a los lados, aunque esto no le servía de nada ya que cada vez que miraba a los lados se perdía más y más. De repente escuchó un ladrido como el de un cachorrito de perro, y este ladrido provenía de una casucha medio derruida por el tiempo que se encontraba frente él. Tras meditar un rato, Efran decidió adentrarse en la casucha medio derruida por el tiempo sigilosamente, aunque esto era mucho pedir para el pobre chico, ya que era de noche y no veía nada, y él no caminaba, se tropezaba con todos los gnomos de jardín y con todas las macetas habidas y por haber en el jardín, así que decidió desechar el plan sigilosoy empezar un nuevo plan, consistía en correr lo mas rápido que pudieran sus pies. Pero desgraciadamente él no era muy rápido, así que si lo vieras parecía que fuera a cñamara lenta. Tan a cámara lenta fue que tardó como 15 minutos en ir de la mitad del jardín a la entrada de la casa, eso sí, despertando claramente a la propietaria de ella, que según decían era una bruja. Entonces, Efran vió la figura de una mujer bajjita y rechoncha que se acercaba a la puerta de la casucha medio derruida por el tiempo. En ese mismo momento a Efran no se le ocurrió otra cosa que sentarse en el césped con los calzoncillos de ranitas, y ponerse uno de los gnomos que había sobrevivido a su masacre en la cabeza, y así intentar camuflarze, pero desgraciadamente la mujer bajita y rechoncha claramente lo vio, con una sonrisa burlona, ya que ver a un chico con uno gnomo en la cabeza y con unos clazoncillos de ranitas, era muy gracioso, y muy amablemente la señora le invitó a tomar un té con pastas, este aceptó y se levantó, y al levantarse rompió el único gnomo "vivo", pidió disculpas por su torpeza y se adentró en la vieja casucha medio derruida por el tiempo acompañado por una vieja bruja bajita y rechoncha. Cuando entro vio a un perrito que ladraba igualito al ladrido que habia oído, y entonces se dio cuenta de que era verde. Empezó a creer que estaba perdiendo facultades. La vieja bruja bajita y rechoncha le invitó a unas galletas de chocolate ( las preferidas de Efran), y este por supuesto aceptó, el primer mordizco le dio una sensación distinta, y siguió mordiendo y comiendo galleta tras galleta, ( no eran como las del supermercado, tenían algo distinto ) a Efran le empezó a entrar unas ganas enormes de reír pero él no sabía porque, y miraba atónito a la vieja bruja, que lo miraba con esa sonrisa maliciosa de oreja a oreja y, de repente a Efran le empezó a entrar mucho sueño, se le empezaron a cerrar los párpados, hasta que no pudo más y quedó rendido en el sofá de la vieja bruja.
Cuando se despertó, estaba amarrado a una silla, en un sótano que olía mucho a humedad y, en frente la vieja bruja mirándolo, y al lado de esta el cachorrito de perro, y , ahora sí que sí ¡era verde!, la bruja se levantó se acercó a Efran enseñando los puños y dijo.
- Debes elegir una de las pastillas- dijo la bruja
Abrió la mano derecha y dijo:
- Esta es para ser un superhéroe.-Y mostró una pastilla verde
Abrió la mano izquierda y dijo:
- Y esta es para dejar de ser un torpe.- Y enseñó una pastilla roja
- Si no eliges ninguna te quedarás aquí para siempre
En ese momento Efran pensó que estaba soñando, así que se mordió lo más fuerte que pudo y consecuentemente pegó un grito, la vieja bruja estaba lorando de la risa.
Dado que eso no era un sueño Efran decidió elegir una pastilla para salir de ese horrible sitio, y decidió tomar la pastilla verde para ser un superhéroe, y así poder salir volando, y además ningun superhéroe era torpe ( estaba claro que eso era una trampa), la cogió y se la tomo. Pasó un rato y no sentía nada, y cuando fue a preguntarle a la bruja empezó a temblar hasta llegar a unas fuertes convulsiones, y de repente empezó a salir una luz verde del cuerpo de Efran y se creó una esfera de luz verde alrededor del chico, y cuando terminó de convertirse en un superhéroe cayó al suelo. Efran pensaba que lo de ser un superhéroe y lo de no ser patoso nunca más estaban separados, pero no tradó mucho en darse cuenta de que seguiría siendo patoso, ya que al levantarse pisó la capa de superhéroe y se volvió ha caer y al intentar levantarse por segunda vez se hizo el mismo la zancadilla. La bruja se reía mucho, hasta que 10 minutos después Efran consiguió ponerse en pie.
Dado que había mucho polvo en aquel sótano viejo, a Efran le entraron unas ganas enormes de estornudar, y cuando este estornudó le salió un torpedo por el trasero lo que le hizo volar instantáneamente, este claramente dudó de que por el hecho de estornudar pudiese volar, así que para comprobarlo, se ecercó a un mueble recubierto de polvo y lo inaló y... ¡¡¡ACHÚS!!! Efran soltó un enorme estornudo, dado que un leve estornudo le hizo volar 1 metro este mega estornudo le hizo estrellarse de bruces contra el techo. Dilema resuelto, Efran podía volar.
jueves, 5 de mayo de 2011
El valiente niño de las tartas. Andrea González Rodríguez. 1ºA.
Hace algunos meses, un niño llamado Martín, decidió ir a dar un paseo en bicicleta. Como de costumbre, solía pararse enfrente de un local donde vendían helados y como era de esperar se compró uno, le volvían loco los helados y más los de chocolate. Cuando lo terminó de comer se limpió las manos en los pantalones y siguió su camino. Siempre hacía la misma ruta, salía de su casa, subía la rampa, giraba a la izquierda, seguía recto y bajaba por una callejuela, hasta la casa de su abuela, donde se pasaba horas escuchando las hazañas que ella le contaba. Pero ese día pensó que sería divertido ir por otro camino y no hacer siempre el mismo recorrido. Y así lo hizo, siguió por otras calles, hasta que de pronto se percató de que se había parado justo delante de una tienda de animales. Aparcó la bicicleta junto a la puerta y se dispuso a entrar. Allí había muchos animales: perros, gatos, loros, conejos, serpientes… Al entrar se topó con la dependienta de la tienda, y ésta le dijo que tenía nuevos cachorritos de dálmata y que si le interesaba verlos. Martín dijo que sí. Al verlos no pudo contener su entusiasmo por los perros, sobre todo los cachorros, entonces le dijo que cuánto costaban y la dependienta le respondió que no tenían precio, que se los regalaría con la condición de que él cuidara y protegiera a su cachorro, Martín le dio su palabra y en ese momento escogió a un macho, lo metió en una cajita de cartón que le había dado la chica, y le dijo que volvería más tarde para buscar comida y una casetita donde poder ponerlo. Después de esto, salió de la tienda, puso la cajita en la cesta de la bicicleta y comenzó a pedalear con mucho cuidado hasta su casa.
Al llegar corrió hasta la cocina donde se encontraba su madre y le dijo lo que había hecho, ella no le regañó, porque no le impedía tener mascotas mientras que se encargara de ellas y las cuidara.
A Martín no solo le gustaban los animales, también le gustaban los experimentos y por eso en el sótano tenía su "guarida" donde hacía sus mezclas y sus inventos. A decir verdad, era muy bueno, sabía cómo hacer que las rosas en vez de rojas fueran verdes o que las sillas se movieran hasta el lugar en el que tú querías, pero sólo tenía un problema, era muy desastroso.
A eso de las diez de la noche ya había ido a la tienda de animales, había comprado las cosas que su nueva mascota necesitaba y ya le había asignado un nombre, Cliford.
24 meses después…
Ya Cliford tenía 2 años y había crecido mucho, Martín lo había cuidado como había prometido y lo habían pasado muy bien en los últimos meses.
Ese día era una mañana como otras en las que Martín hacía sus inventos, pero esta vez le acompañaba Cliford, al ser un perro sólo quería jugar, y sin darse cuenta había hecho tropezar a Martín y de repente ¡PLOF!, todo el mejunje verde se había caído encima de Cliford haciendo así que éste se quedara completamente verde sin diferenciarse alguna de sus manchas. Martín corrió en busca de su madre y los dos fueron al jardín a bañar al perro pensando que las manchas saldrían de su piel, pero estaban equivocados, las manchas no salieron y decidieron no ponerle importancia, pero eso sí, desde entonces todos en el barrio lo llamaban Cliford el perro verde. Ya había entrado la tarde y sonó el teléfono de la casa, lo cogió su padre, Alberto, y cuando colgó dijo que había sido la abuela. En ese momento entró la madre, Luciana (que por cierto antes no había mencionado su nombre), y le preguntó al padre qué había pasado. Este le dijo que la abuela había llamado para decirles que un ladrón había entrado en la casa y había robado todas las tartas que tenía (ya que la abuela era repostera), y que eran para un banquete muy importante que se celebraría en la gran ciudad. Martín había oído hablar de la gran ciudad y pensó que sería muy grave no encontrar las tartas a tiempo. Entonces se le ocurrió un plan, él sería junto con Cliford, el que encontraría al culpable.
A la mañana siguiente le dijo a su madre que iría a dar un paseo con Cliford y que llegarían en la hora del almuerzo. Caminaron hasta la casa de su abuela donde Cliford comenzó a olfatear y a mirar a todas partes, y como avisando a su dueño le hizo un gesto de que le siguiera, caminaron y caminaron, y Martín pensaba que sería porque Cliford habría olido el aroma de las tartas y quería descubrir a qué camino les llevaba. De pronto el perro se paró delante de una casa. Martín tocó el timbre y cuando abrieron la puerta pudo divisar que en el interior de la casa estaba las tartas de la abuela. Le hizo una señal a Cliford y este se abalanzó sobre el hombre que les había abierto la puerta. Pero Martín era como ya he mencionado antes muy desastroso y no pensó en que debía haber llevado una cesta donde meter todas las tartas, entonces no tuvo más remedio que salir corriendo y Cliford hacer lo mismo. Fue a su guarida y encontró algo que les sería muy útil, un espray de invisibilidad, así que se lo echó por todo el cuerpo y a Cliford también, cogió una cesta y volvió a aquella casa, pero para su sorpresa cuando la abrieron sí lo pudieron ver, ya que el efecto del espray había terminado, así que volvió de nuevo a su guarida. Esta vez cogió el espray y lo puso en su bolsillo, cogió la cesta y por tercera vez volvió a la casa. Antes de tocar el timbre se aplicó el espray, se lo aplicó a Cliford y también a la cesta, cuando abrieron pensaron que había sido algún vándalo con la intención de molestar, y no le prestaron atención, cuando cerraron ya ellos habían entrado, y rápidamente Martín había metido todas las tartas en la cesta. Abrió la puerta, corrió hasta casa de su abuela y como ya había pasado el efecto del espray ella los pudo ver. No se lo creía, su nieto había encontrado sus tartas y lo más importante, al ladrón. Sin demorarse ni un segundo llamaron a la policía y en menos de una hora habían arrestado al culpable. Desde ese día Martín y Cliford fueron reconocidos como los héroes de aquel barrio de San Petersburgo, en el año 1468.
DIARIO DE DOS SUPERHÉROES PABLO MELIÁN LÓPEZ- 1ºB
15/11/2453
A día de hoy hace dos años que empecé mi lucha contra el crimen en Britonia. Una lucha que libramos yo y mi perro.
Obtuve mis poderes cuando patrullaba en mi trabajo en la central nuclear , cuando mi fiel perro guardián me tiró sin querer y nos caímos en el núcleo, tuvimos una sensación de que nos fundíamos, pensaba que no saldríamos de allí cuando una fuerza increíble nos recorrió el cuerpo y ¡zas!, salimos volando hasta el cielo. Cuando conseguimos salir, decidimos irnos corriendo a casa ya que aunque nosotros nos hicimos invulnerables mi ropa no lo era, y allí estaba yo con los poderes de superman y desnudo ante la ciudad. Fue entonces cuando decidí dedicarme a proteger a aquella maravillosa ciudad.
A día de hoy soy un auténtico superhéroe, mi villano predilecto hasta la fecha es NULO, las razones por las que es mi villano predilecto son:
1ª.- Intento de incendio
2ª.- Intento de destruir al alcalde
3ª.- Intento de asesinato
4ª.- Intentos de destrucción de la ciudad
Y así hay una larga lista, por suerte todo se ha quedado en intentos, pero hoy casi me derrota.
Cuando exploraba la ciudad con mi perro observé en la guarida de NULO un resplandor verde muy intenso con una gran "N" reflejada en el cielo, era su firma personal su previo aviso a sus continuos intentos desesperados para aniquilarme.
Cuando llegué a explorar no vi a nadie ni nada, solo una guarida vacía, lo cual me extrañó porque siempre estaba llena de robots y planes perversos.
Cuando proseguí me caí literalmente en un pozo de agua putrefacta que estaba ocultado con una alfombra, sin embargo, mi perro iba más atrasado y no cayó, pero NULO había pensado en todo, delante de mi perro cayó un hueso enorme que mi perro mordió sin dudar. No pasaron tres segundos hasta que se desmayó súbitamente en el suelo roncando. De las sombras salió NULO que por lo que dijo quería inundar la ciudad rompiendo la presa con su rayo desintegrante. No podíamos permitírselo, así que utilicé mi mejor poder: los pedos de fuego que entraron en reacción con los gases que emergían del pozo de agua putrefacta provocando una gran explosión que me sacó de aquel agujero apestoso y putrefacto. Al salir le di dos bofetadas a mi perro, acto seguido me mordió. NULO intentó escapar pero lo alcanzamos y mi perro lo mordió, yo le mordí, le di dos puñetazos y lo dejamos en el suelo. A continuación llamamos a la policía, la cual apareció casi de inmediato con una ambulancia, atraídos por el intenso olor que desprendía el lugar.
Finalmente Nulo fue trasladado a la prisión a la cual tantas veces había tenido que regresar.
A día de hoy hace dos años que empecé mi lucha contra el crimen en Britonia. Una lucha que libramos yo y mi perro.
Obtuve mis poderes cuando patrullaba en mi trabajo en la central nuclear , cuando mi fiel perro guardián me tiró sin querer y nos caímos en el núcleo, tuvimos una sensación de que nos fundíamos, pensaba que no saldríamos de allí cuando una fuerza increíble nos recorrió el cuerpo y ¡zas!, salimos volando hasta el cielo. Cuando conseguimos salir, decidimos irnos corriendo a casa ya que aunque nosotros nos hicimos invulnerables mi ropa no lo era, y allí estaba yo con los poderes de superman y desnudo ante la ciudad. Fue entonces cuando decidí dedicarme a proteger a aquella maravillosa ciudad.
A día de hoy soy un auténtico superhéroe, mi villano predilecto hasta la fecha es NULO, las razones por las que es mi villano predilecto son:
1ª.- Intento de incendio
2ª.- Intento de destruir al alcalde
3ª.- Intento de asesinato
4ª.- Intentos de destrucción de la ciudad
Y así hay una larga lista, por suerte todo se ha quedado en intentos, pero hoy casi me derrota.
Cuando exploraba la ciudad con mi perro observé en la guarida de NULO un resplandor verde muy intenso con una gran "N" reflejada en el cielo, era su firma personal su previo aviso a sus continuos intentos desesperados para aniquilarme.
Cuando llegué a explorar no vi a nadie ni nada, solo una guarida vacía, lo cual me extrañó porque siempre estaba llena de robots y planes perversos.
Cuando proseguí me caí literalmente en un pozo de agua putrefacta que estaba ocultado con una alfombra, sin embargo, mi perro iba más atrasado y no cayó, pero NULO había pensado en todo, delante de mi perro cayó un hueso enorme que mi perro mordió sin dudar. No pasaron tres segundos hasta que se desmayó súbitamente en el suelo roncando. De las sombras salió NULO que por lo que dijo quería inundar la ciudad rompiendo la presa con su rayo desintegrante. No podíamos permitírselo, así que utilicé mi mejor poder: los pedos de fuego que entraron en reacción con los gases que emergían del pozo de agua putrefacta provocando una gran explosión que me sacó de aquel agujero apestoso y putrefacto. Al salir le di dos bofetadas a mi perro, acto seguido me mordió. NULO intentó escapar pero lo alcanzamos y mi perro lo mordió, yo le mordí, le di dos puñetazos y lo dejamos en el suelo. A continuación llamamos a la policía, la cual apareció casi de inmediato con una ambulancia, atraídos por el intenso olor que desprendía el lugar.
Finalmente Nulo fue trasladado a la prisión a la cual tantas veces había tenido que regresar.
miércoles, 4 de mayo de 2011
Irene Pérez Expósito 1º A UN MISTERIO
Estaba impaciente por que llegara. Me había puesto uno de mis mejores vestidos y había hecho galletas con pintitas de chocolate. Estaba atenta escuchando por si sonaba el teléfono o tocaba el timbre. Salí y me di cuenta de que hacía mucho frío. El cielo se había oscurecido y muchas nubes grises lo cubrían. Entré entonces y me puse una chaqueta. Me senté en el sillón y encendí la televisión. Estaban dando unos dibujos animados. Cerré los ojos y, lentamente, me fui quedando dormida.
El sonido del timbre me despertó. Me levanté sobresaltada y me dirigí a la puerta. Era ella, mi abuela. Abrí la puerta y vi como el cielo se había cubierto del todo y caía una lluvia horrorosa. Mi abuela estaba empapada de pies a cabeza.
El sonido del timbre me despertó. Me levanté sobresaltada y me dirigí a la puerta. Era ella, mi abuela. Abrí la puerta y vi como el cielo se había cubierto del todo y caía una lluvia horrorosa. Mi abuela estaba empapada de pies a cabeza.
-¡Ana, querida! -exclamó entrando a la casa.
-Hola abuela. –dije cerrando la puerta.
-¡Qué tiempo más frío se puso!
-Sí. ¿Quieres cambiarte de ropa? A lo mejor encuentro algo que te sirva.
-Te lo agradezco mucho. Pero antes creo que me daré un baño con agua calentita.
-De acuerdo. Voy a buscar la ropa.
-Hola abuela. –dije cerrando la puerta.
-¡Qué tiempo más frío se puso!
-Sí. ¿Quieres cambiarte de ropa? A lo mejor encuentro algo que te sirva.
-Te lo agradezco mucho. Pero antes creo que me daré un baño con agua calentita.
-De acuerdo. Voy a buscar la ropa.
Después de bañarse y cambiarse de ropa, mi abuela se comió las galletas que le había hecho.
-Están muy buenas Ana.
-Gracias. ¿Por qué has tardado en venir?
-Ya había salido de casa cuando empezó a llover. Quería caminar un poco y se me ocurrió venir a pie. Pero la tormenta me cogió por sorpresa y por eso tuve que pararme en algunos portales para calentarme un poco.
-¿Hoy me vas a contar un cuento?
-No. Hoy te contaré una historia nueva. Y empieza así (dijo abriendo el libro por una página):
-Gracias. ¿Por qué has tardado en venir?
-Ya había salido de casa cuando empezó a llover. Quería caminar un poco y se me ocurrió venir a pie. Pero la tormenta me cogió por sorpresa y por eso tuve que pararme en algunos portales para calentarme un poco.
-¿Hoy me vas a contar un cuento?
-No. Hoy te contaré una historia nueva. Y empieza así (dijo abriendo el libro por una página):
Era por la tarde. Había una terrible tormenta. No solía llover por allí. Por lo general hacía buen tiempo.
Se encontraba en el puerto. Le subieron en el gran barco. Estuvieron días, incluso meses navegando hasta que la tripulación divisó a lo lejos una pequeña isla.
Se encontraba en el puerto. Le subieron en el gran barco. Estuvieron días, incluso meses navegando hasta que la tripulación divisó a lo lejos una pequeña isla.
-¡Capitán! Hemos visto tierra. Pero esta zona parece que ha causado muchos naufragios. No hay faros ni nada que nos guie. Será mejor esperar al amanecer.
-De acuerdo, Carlos. ¿Has visto a María?
-Creo que se encuentra en su camarote, señor.
-Puedes retirarte.
-De acuerdo, Carlos. ¿Has visto a María?
-Creo que se encuentra en su camarote, señor.
-Puedes retirarte.
El capitán se dirigió al camarote. Abrió la puerta y vio a la joven en un rincón, que al percatarse de su presencia, se limpió una lágrima.
-Ya hemos visto la tierra. Pronto podremos buscar grandes tesoros juntos.
-Eso ni lo sueñe.-dijo con un deje de repugnancia.
-Como desees María. Pero recuerda que si no me obedeces, te puedo devolver a prisión.
-No me sirven sus chantajes. Además fue por su culpa por la que me metieron allí.
-No son chantajes. Simplemente digo lo que haré.
-Vale. Pero preferiría estar entre rejas con mi amor verdadero, que libre y con usted.
-Eso ni lo sueñe.-dijo con un deje de repugnancia.
-Como desees María. Pero recuerda que si no me obedeces, te puedo devolver a prisión.
-No me sirven sus chantajes. Además fue por su culpa por la que me metieron allí.
-No son chantajes. Simplemente digo lo que haré.
-Vale. Pero preferiría estar entre rejas con mi amor verdadero, que libre y con usted.
El capitán se puso rojo de rabia pero no dijo nada. Se quedó callado un instante y luego dijo con voz dulce:
-No puedo sacarle a él. Pero si me dieses una oportunidad, quizá con el tiempo llegara a surgir el amor entre nosotros.
-Jamás.
-Te dejaré aquí sola para que te lo pienses.
-Jamás.
-Te dejaré aquí sola para que te lo pienses.
Salió y cerró la puerta con llave. No se fiaba de ella.
El capitán se dirigió a su camarote. Dentro se puso a leer un libro de la época romana:
El capitán se dirigió a su camarote. Dentro se puso a leer un libro de la época romana:
"Las legiones romanas
Los romanos utilizaron sus legiones para extender su Imperio y para mantener la paz en los territorios que conquistaban.
Cada legión estaba formada por 6000 soldados, que iban armados con una espada, una daga y una jabalina. Además, llevaban una coraza que les protegía el cuerpo y una especie de casco.
Los soldados recorrían a pie largas distancias, cargando con todas sus ropas y con diversas herramientas, para poder construir los campamentos fortificados.
Con el tiempo la legión incorporó a soldados de los territorios conquistados. Los legionarios servían a cambio de un salario durante veinte años, al cabo de los cuales se retiraban. Recibían, como recompensa por sus servicios, una parte del botín de sus campañas y unas tierras en alguna provincia. Gracias a todo esto, la legión contribuyó a la romanización de todo el Imperio."
Los romanos utilizaron sus legiones para extender su Imperio y para mantener la paz en los territorios que conquistaban.
Cada legión estaba formada por 6000 soldados, que iban armados con una espada, una daga y una jabalina. Además, llevaban una coraza que les protegía el cuerpo y una especie de casco.
Los soldados recorrían a pie largas distancias, cargando con todas sus ropas y con diversas herramientas, para poder construir los campamentos fortificados.
Con el tiempo la legión incorporó a soldados de los territorios conquistados. Los legionarios servían a cambio de un salario durante veinte años, al cabo de los cuales se retiraban. Recibían, como recompensa por sus servicios, una parte del botín de sus campañas y unas tierras en alguna provincia. Gracias a todo esto, la legión contribuyó a la romanización de todo el Imperio."
Dejó de leer. Los ojos le picaban. Se acomodó en la cama y se quedó dormido…
Mientras, María cogió una traba de su pelo y forzó la cerradura. Salió sin que nadie le viera. Pronto estuvo en la parte superior. Se zambulló en el agua. Estaba helada. Nadó hacia la isla, donde se encontraría con su verdadero amor. Lo había planeado. Había cambiado el sentido de la embarcación cuando todos dormían y ahora estaba allí. Muy cansada se acostó en la arena y respiró. Cogió el saco con las monedas de oro (que le había quitado al capitán) y se dirigió a la prisión. Sacó al joven de las rejas y con lo que sobró compraron una pequeña aldea. Además hicieron un bonito jardín lleno de flores de colores que nunca se han visto. Y que no tenía pétalos, sino un material parecido a una esponja. Del capitán no se supo nada más y de su tripulación tampoco. Lo que se sabe es que María vive muy feliz junto a su novio y que no dejará que le vuelvan a separar de él. FIN.
-¡Qué bonito abuela!
-Lo sé.- dijo ella cerrando el libro.
Ana bostezó.
-Será mejor que vayas a dormir. Yo me voy a casa, que ya no llueve.
-Vale.-dijo Ana y le dio un beso en la mejilla a su abuela.
Se fue a su cuarto y se durmió muy rápido. Soñó con que ella era María y corría muchas aventuras. Cuando se despertó miró a su mesilla de noche y vio una esponja. Cuando se acercó más vio que tenía un color indescriptible y que tenía forma de… ¡flor!
El superhéroe Enrick Duck Raúl Viñas Abadía 1ºA
Yo, Enrick Duck, a día 20 de diciembre del año 2450 a mediados del sigo 25, advierto al villano Duck, mi hermano, que si no se rinde en el solsticio de invierno, mañana, tendrá duros problemas.
Firmado:
YO
-¡Vamos Sill! ¡Sill!- Dijo Enrick.
-¡Sill! ¿Dónde estás perro malo?- Un gran perro del tamaño de un caballo asomó su hocico por la puerta.
Enrick salió por la puerta, se montó en él y le ordenó que fuese hasta la puerta del jardín.
Mientras avanzaban, el perro fue sorteando sus excrementos de una medida con relación a su tamaño.
Al salir giraron a la derecha y, al trote, se dirigieron a la oficina de correos.
-A entregar la carta mi perro verde- Y sí, el perro era verde pero… se me olvidó aclararlo.
Al llegar a la oficina de correos se bajó del perro torpemente y entregó la carta como "urgente", se dio la vuelta y se montó en el perro. Cuando iba a marcharse la señorita que le había atendido le recordó que tenía que pagar, si no la entrega sería imposible.
Se quedó pensando, no tenía dinero, se ganaba la vida con lo que él llamaba "sus poderes"… eso también me olvidé de advertirlo… bueno, en realidad sus poderes se podrían quedar como… astucia… aunque fuese torpe era… algo parecido a astuto.
Decidió llevársela a él en mano pero el perro era demasiado gandul para atravesar Londres en un solo día así que tendría que modificar en la carta lo de "mañana" por un "hoy".
Su hermano vivía en la casa de su madre, o sea la casa de la madre de ambos.
Sí, era un poco cutre que un villano estuviese viviendo en la casa de su madre, pero es que no teníamos donde ir y en la casa de nuestra madre sobraba una cama así que… lo echaron a piedra, papel o tijera y, como de costumbre, ganó su hermano. No sé porque, pero siempre le ha ganado.
Ellos vivían al sur de Londres y Enrick al norte, caminó y caminó, bueno mejor dicho, cabalgó y cabalgo, hasta el Támesis, allí descansó toda la noche y retomó bien temprano el camino.
Al llegar a la calle de su madre pudo distinguir fácilmente su casa porque rebosaba de diferentes colores, azules fuertes y flojos, rojos, rosas intensos, fucsias, verdes, blancos…todos menos el negro. Al hermano le chiflaban los colores, era él el que había teñido a mi perro de verde… ¡Le odiaba!
Tocó a la puerta, esperó y al rato una larga y fina nariz asomó por la puerta, era la señora Clocker, en ella lo único fino era su nariz.
- ¡Oh no! ¡Ya volvemos con las peleitas!
-¿Qué hablas mami? ¡Sabes que esto es algo serio!
-¡No lo es!
-¡Si lo es!
- Bueno da igual, ¿Qué quieres?
-¡Es obvio! Ver a mi hermano.
-Arriba en su habitación.
Subió las escaleras y tocó a la puerta de su antigua habitación.
-¡Todavía quedan cinco minutos para que sea la merienda!
-No soy tu madre hermanito
-¡No! ¡Otra vez tú!- La puerta se abrió de golpe y apareció su hermano detrás de ella.
-¿Que quieres?
-Toma léelo- Le entregó la carta.
La leyó, se echó a reír y le preguntó.
-¿Qué me vas a hacer tú a mí?
-Sencillo, toma- Le entregó otro papelillo doblado en cuatro.
-Si no te rindes ábrelo.
El hermano atrevido abrió el papel.
-¡Problemas de matemáticas!
-Sí, es lo que ponía en la carta, sé que nunca lograste hacer uno y que te dolía la cabeza de intentarlo.
-Sí, pero esto no es propio de un villano como tú.
-¡Yo! ¡Si aquí el único villano eres tú!
-¿¡Qué hablas!? Si yo soy el héroe, el que salva a la ciudad de tus malvados planes- exclamó su hermano.
-¿¡Como!? Si fuiste tú el que pintaste a mi perro de verde y a mi camiseta preferida de rosa
-¡El perro se cayó en mi bañera de juguetes, no lo pinté yo! Y lo de la camiseta… ¡Tú le chivaste a mamá que me hice una chuleta para el examen de mates!
-¡Porque tú me pusiste un cubo de pintura azul encima de la puerta antes de ir al cole!
-¡Porque tú…!
-¡Chicos! ¡Bajen a merendar de una vez y dejen de gritar que me va a doler la cabeza!- Dijo la madre de los Ducks.
-¡No!
-¡Yo tampoco!
-¡¡CHICOS!! ¡¡YA!!
-Vale mamá…
Por mucho tiempo que
pase, los hermanos seguirán igual.
Lidia Acosta Hernández 1ºB EL Lagarto Rigarto Busca Novia.
Un día el Lagarto Rigarto salió de debajo de su laja y se fue a la gran piedra que estaba entre la tabaiba y el cardón, a estirar y acicalar su larga cola.
Esa mañana cuando estaba en su somnoliento letargo matinal esperando a que apareciera alguna libélula o mosquito que saciasen su apetito, se dio cuenta de que estaba demasiado solo y necesitaba algo de compañía. Así que decidió salir en busca de una lagarta. Pero como nunca había ido más lejos de la gran piedra sintió un poco de miedo. Pero se armó de valor y salió en busca de una novia.
Por el camino de encontró con La Lisa Marisa, una "morenaza", que le dijo que en la cima del Roque Mohoso, al mediodía se reúne un gran grupo de lagartos y que a lo mejor encontraría alguna lagarta que le gustase.
Cuando estaba subiendo por la cuesta y faltando pocos metros para llegar a la cima del roque, notó como si hubiera una sombra que le seguía, entonces se dio cuenta de que tenía un cernícalo volando encima. Pero en la cima del roque no había ninguna ranura ni ningún hueco para esconderse. Corrió lo más rápido que pudo, y encontró un agujero debajo de una piedra. Cuando entró se encontró con La Lagarta Rigarta, una lagarta de ojos azules y una "rubia melena", vamos una chica de película, ella se enamoró de Rigarto, un lagarto musculoso y atractivo. Se casaron y fueron felices y comieron mosquitos perdiceros, y unos meses más tarde tuvieron unos hermosos huevos.
Moraleja: El amor surge hasta debajo de las piedras, pero no hay que arrastrarse como un lagarto para encontrarlo.
Pablo González Delgado 1º B Patapalo y Esmeraldo
Érase una vez una ciudad llamada Paralachinini, creada hacía siglos por la caída de la luna en el mar. Esto afectó a los animales y personas que fueron a vivir a esta ciudad. Las aves nadaban, las ranas criaban pelos, los burros iban a la escuela y el hombre había conseguido que los coches volaran.
En esta y ciudad existía un superhéroe vestido de un traje color zafiro, flaco, tuerto, sin capa y con parche en el ojo, llamado Patapalo, pues una de sus piernas era de madera, por cierto, tenía carcoma. Su compañero fiel era un perro verde llamado Esmeraldo. Digo fiel porque era un perro. Pero nunca le hacía caso y cada vez que había un ruido fuerte salía corriendo en dirección contraria.
Nadie en esta ciudad conocía la existencia de esta pareja, de que intentaba ayudar a la gente y hacer cumplir la ley a los que no la acataban. Salvo en el hospital, que cada tres días tenían que atenderlos de los golpes y roturas de huesos con los que llegaban tras actuar en la noche como auténticos superhéroes, bueno como desastrosos superhéroes.
Hoy estamos a día 23 de junio del siglo XXV. En el Banco Central de Paralachinini hay unos ladrones robando con pistolas láser. A esa hora Patapalo y Esmeraldo estaban dormidos y cuando se enteraron de la noticia fueron al banco.
Persiguieron y encontraron a los ladrones, que les dieron, de nuevo, una paliza y, esta vez, les robaron hasta la ropa. Patapalo y Esmeraldo se fueron a su casa en paños menores y decidieron dejar de ser superhéroes. "Este trabajo no es para nosotros", dijo Patapalo. Esmeraldo pensó lo mismo y prefería quedarse en casa durmiendo la siesta y rascándose sus pulgas.
A partir de esa noche, Patapalo se dedicó a lo que se dedicaban todos los ciudadanos de Paralachinini, ver televisión, quedarse en casa comiendo hamburguesas y durmiendo. Esmeraldo estaba feliz, durmiendo siestas y rascándose sus pulgas con su pata verde.
martes, 3 de mayo de 2011
Perro Man en Santa Cruz Daniel Marrero Hernandez 1ºA
Había una vez, en un tiempo lejano al nuestro, un chico llamado Pablo, al que le encantaban los perros. Pablo era un buen chico, estudioso, trabajador, solidario…
Pero al ser tan buen chico se preocupaba más de los bosques, las formulas matemáticas y la literatura que de su imagen. Era el típico pardillo de instituto, que se vestía con los vaqueros hasta el ombligo, se ponía un cinturón pese a que no lo necesitaba, se metía la camisa por dentro, abrochado con todos los botones…
Estudiaba en un colegio anormal, ya que se situaba en lo más alto que se puede imaginar una persona. Pero no asombraba ya que estaba en el siglo XXV (25).
Un día su clase de química avanzada se fue de visita a un famoso laboratorio biológico, que era el más grande de la ciudad de Santa Cruz. Nada más llegar Pablo se emocionó, ya que siempre había querido trabajar ahí, como su padre, el famoso doctor Morgan Faraday, de ahí su afición por los perros. Pablo quería ver de cerca los animales y se alejó del grupo. Pablo vio las mutaciones de los animales: unas arañas eran de color verde y amarillentas, ranas del tamaño de un vientre humano, pero lo más asombroso para él era un perro de color verde. Pablo se había entretenido tanto que perdió de vista al grupo. Se puso a buscarlos pero no pudo encontrarlos ya que era el laboratorio más grande de la ciudad. Preguntó a los ayudantes de los científicos, buscó en lugares donde probablemente podrían estar, el patio de descansos, la entrada y salida, pero nada, no les encontraban.
Pablo se metió en una habitación con productos químicos, se metió para poder apreciar de cerca lo que eran exactamente. Cogió una botella que usaban los científicos para rociar a los animales para que los otros animales cercanos se sientan atraídos por esa sustancia. Pablo lo abrió para examinarlo, saber cómo era su olor, su textura, su color... Pablo lo fue a colocar en el estante de arriba, donde estaba, pero se tropezó, y todo se le derramó encima.
Salió corriendo para que no le pillasen los guardias, pero no lo pillaron los guardias, sino los animales, que se sentían atraídos por la sustancia que estaba vertida por todo su cuerpo. Todos se volvieron locos, incluidos el personaje anterior, el perro verde que logró salir de su jaula y le pegó un mordisco en todo el brazo. Pablo pegó un grito de dolor y los guardias lo oyeron, a continuación actuó el grupo de desinfección por si le había pasado alguna célula que se reproduzca dentro del cuerpo de Pablo, pero nada, no hubo contacto de saliva.
Pablo se fue rápidamente a su casa. Al llegar a su casa se sintió mareado y se fue a dormir. Después de un largo descanso, Pablo sentía una rara sensación, se quitó la ropa ya que todavía estaba repleto de ese producto y…
Había un montón de pelo en su pecho, su musculatura había aumentado considerablemente, podía oler olores sutiles a larga distancia, como el perfume de su vecina de enfrente, el olor de los frutos del parque de la otra calle, la hierba fresca del mismo parque… Podía correr más rápido y otras muchas habilidades. Le dolía un poco la pierna y era un rasguño más o menos ancho, de unos dos cm. Entonces se dio cuenta de que el grupo que le estaba mirando la mordedura, estaba tan pendiente de eso que no se dio cuenta de que sí se había transmitido células a través del arañazo.
Pero Pablo nunca supo manejar bien sus poderes, porque cuando paseaba por el parque siempre iba a coger con la boca los discos que lanzaba la gente, o a mear en las ruedas de algunos coches…
Pero no le importaba, ya que Pablo al fin consiguió su sueño. SER UN PERRO.
LAS PALABRAS SE REBELAN Erin Amador Martínez 1º A
Hace muchos, muchos, años, tantos que ni nuestros abuelos lo recuerdan, existió una batalla de palabras y soldados. Sí, sí, como lo oyen. Los niños ya estaban cansados de las palabras con h, estaban cansados de suspender los exámenes de lengua, de cometer 50 faltas de ortografía en los dictados, o de tener que escribir 100 veces la palabra "hacer" porque la habían escrito sin h. Así que un buen día, los niños, decidieron reunirse para contratar a una legión que eliminase a las palabras con h del diccionario. Pero no iban a contratar a una legión cualquiera, iban a contratar a la legión del general Tank, un hombre bajito, regordete, de voz grave, bigote, y pelo canoso. Su legión era muy especial, ya que todos sus miembros eran tan pequeños, que hasta un lápiz superaba su tamaño, pero a pesar de ello, eran invencibles.
Esa misma tarde, Pablo, el representante del grupo, llamó por teléfono al general Tank.
-¿Si?- contestó una voz grave.
- Buenas tardes, mi nombre es Pablo y me gustaría hablar con el general Tank, si es posible.
- Sí, soy yo. ¿De qué se trata?
- Verá, es que nos ha surgido un problemilla. Queremos eliminar a las palabras con h del diccionario y queríamos saber si usted y su legión podrían ayudarnos.
- Por supuesto, pero ¿cómo podríamos hacerlo?
- Pues, mis amigos y yo hemos pensado que como el diccionario es una especie de mar lingüístico con millones y millones de palabras, quizá ustedes podrían hacer que las palabras con h naufragaran.
- Chico, esa es una idea sencillamente ¡brillante!
- ¡¿De veras?! – exclamó Pablo contentísimo.
- ¡Por supuesto! Mañana mismo, a las 9:00 de la mañana en la biblioteca, realizaremos la operación.
- De acuerdo, muchísimas gracias. Adiós.
- Adiós.
A la mañana siguiente, a las 9:00 en la biblioteca, la legión estaba lista para atacar.
-Abordaremos las fuerzas enemigas con cañones y crearemos unos agujeros en su superficie, haciendo que el agua se filtre y hunda la palabra, provocando el mismo efecto que en un barco de verdad. Y ahora si me lo permite, empezaremos la operación.
- S-s-si cla-a-aro.- exclamó Pablo alucinado.
- Bien; ¡Aaaaaa sus puestos! ; ¡Fiiiiiiirmes! ; ¡Fueeeeego!
¡BUM, BUM, BUM! Hubo un estruendo en la sala y se cubrió de un humo negro. No se podía ver nada.
- ¡Ayyyyy! – exclamó una vocecita aguda.
- ¡¿Quién ha dicho eso?! – gritó el general Tank.
De repente, todo el humo que había en la sala desapareció y en su lugar estaba la palabra "habitación" llena de agujeros y arañazos.
-He sido yo- exclamó.
El general Tank la miraba atónito y sin palabras.
-¿Cómo se atreven? Vienen hasta aquí, bombardean y destrozan nuestra casa, nos intentan matar, y ahora, son tan cobardes que no dicen ni una sola palabra. ¡Deberían estar avergonzados! Por lo menos nos merecemos una disculpa.
El general Tank retrocedió incorporándose nuevamente.
-¡Nueva orden de ataque! ¡Fueeeego!
Los soldados, haciendo caso a las órdenes del general Tank, cargaron los cañones y volvieron a bombardear el diccionario.
- Esto sí que no lo permito – exclamó la palabra "habitación" - ¡Chicas, dadles caña!
Las demás palabras con h se unieron formando una h gigantesca, y aproximándose hacia el pelotón de soldados, los fueron tirando uno a uno del diccionario.
- Así, se llevarán su merecido.
Los niños, asustados, salieron corriendo, pero antes de llegar a la puerta, las palabras volvieron a unirse, esta vez, formando una cuerda con la que rodearon al grupo de niños.
- ¡Por favor, no nos maten, lo sentimos! – dijeron los niños a coro.
- No vamos a matarles – respondieron las palabras riéndose a carcajadas – Pero tienen que prometernos que nunca más nos escribirán sin h, a nadie le gusta que le quiten una parte de su cuerpo.
- De acuerdo, lo prometemos.
Y así lo hicieron, los niños escribían las palabras con h correctamente y con todas sus letras, incluida la h, las palabras vivían felices en el diccionario, como siempre, y respecto al general Tank y a su legión, nunca más se volvió a saber de ellos, aunque se rumoreaba que habían dejado su trabajo para dar clases de Lengua en los pueblos más cercanos.
Esa misma tarde, Pablo, el representante del grupo, llamó por teléfono al general Tank.
-¿Si?- contestó una voz grave.
- Buenas tardes, mi nombre es Pablo y me gustaría hablar con el general Tank, si es posible.
- Sí, soy yo. ¿De qué se trata?
- Verá, es que nos ha surgido un problemilla. Queremos eliminar a las palabras con h del diccionario y queríamos saber si usted y su legión podrían ayudarnos.
- Por supuesto, pero ¿cómo podríamos hacerlo?
- Pues, mis amigos y yo hemos pensado que como el diccionario es una especie de mar lingüístico con millones y millones de palabras, quizá ustedes podrían hacer que las palabras con h naufragaran.
- Chico, esa es una idea sencillamente ¡brillante!
- ¡¿De veras?! – exclamó Pablo contentísimo.
- ¡Por supuesto! Mañana mismo, a las 9:00 de la mañana en la biblioteca, realizaremos la operación.
- De acuerdo, muchísimas gracias. Adiós.
- Adiós.
A la mañana siguiente, a las 9:00 en la biblioteca, la legión estaba lista para atacar.
-Abordaremos las fuerzas enemigas con cañones y crearemos unos agujeros en su superficie, haciendo que el agua se filtre y hunda la palabra, provocando el mismo efecto que en un barco de verdad. Y ahora si me lo permite, empezaremos la operación.
- S-s-si cla-a-aro.- exclamó Pablo alucinado.
- Bien; ¡Aaaaaa sus puestos! ; ¡Fiiiiiiirmes! ; ¡Fueeeeego!
¡BUM, BUM, BUM! Hubo un estruendo en la sala y se cubrió de un humo negro. No se podía ver nada.
- ¡Ayyyyy! – exclamó una vocecita aguda.
- ¡¿Quién ha dicho eso?! – gritó el general Tank.
De repente, todo el humo que había en la sala desapareció y en su lugar estaba la palabra "habitación" llena de agujeros y arañazos.
-He sido yo- exclamó.
El general Tank la miraba atónito y sin palabras.
-¿Cómo se atreven? Vienen hasta aquí, bombardean y destrozan nuestra casa, nos intentan matar, y ahora, son tan cobardes que no dicen ni una sola palabra. ¡Deberían estar avergonzados! Por lo menos nos merecemos una disculpa.
El general Tank retrocedió incorporándose nuevamente.
-¡Nueva orden de ataque! ¡Fueeeego!
Los soldados, haciendo caso a las órdenes del general Tank, cargaron los cañones y volvieron a bombardear el diccionario.
- Esto sí que no lo permito – exclamó la palabra "habitación" - ¡Chicas, dadles caña!
Las demás palabras con h se unieron formando una h gigantesca, y aproximándose hacia el pelotón de soldados, los fueron tirando uno a uno del diccionario.
- Así, se llevarán su merecido.
Los niños, asustados, salieron corriendo, pero antes de llegar a la puerta, las palabras volvieron a unirse, esta vez, formando una cuerda con la que rodearon al grupo de niños.
- ¡Por favor, no nos maten, lo sentimos! – dijeron los niños a coro.
- No vamos a matarles – respondieron las palabras riéndose a carcajadas – Pero tienen que prometernos que nunca más nos escribirán sin h, a nadie le gusta que le quiten una parte de su cuerpo.
- De acuerdo, lo prometemos.
Y así lo hicieron, los niños escribían las palabras con h correctamente y con todas sus letras, incluida la h, las palabras vivían felices en el diccionario, como siempre, y respecto al general Tank y a su legión, nunca más se volvió a saber de ellos, aunque se rumoreaba que habían dejado su trabajo para dar clases de Lengua en los pueblos más cercanos.
El superhéroe patoso David Segura 1º A
Había una vez, en la bonita ciudad de París un superhéroe llamado Sin Cara, no es que no tuviese cara, sino que llevaba una careta como cualquier superhéroe. Su careta era azul, con un agujero en la boca y en vez de tener dos agujeros en los ojos los tenía en la nariz, por lo que le era imposible ver. La gente lo llamaba Patoso Man porque al no poder ver se caía y no hacía las cosas como él quería. No tenía hijos porque a su esposa la fue a abrazar y sin querer la ahorcó. Todos los días le llamaban los bomberos para salvar a alguien que estuviera en peligro. Un día lo llamaron urgente porque una anciana se había caído en una bañera de lejía y se le habían quemado los ojos. La anciana salió despavorida hacia la calle, corrió y corrió hasta llegar a un barranco, pero en ese momento llegó el temible Sin Cara para socorrerla, el superhéroe se resbaló con una cáscara de plátano y sin querer le hizo la zancadilla a la anciana y cayó por el precipicio. Otro día lo llamaron porque un pintor estaba pintando una casa de verde y a al pintor se le enganchó el pantalón en la antena parabólica, su perro ladraba pidiendo ayuda para que alguien le socorriera. Sin Cara se subió al tejado de la casa, tropezó con una enredadera que habitaba ahí, el superhéroe con la mano intentó agarrarlo, tiró y tiró hasta que la antena cayó, se llevó al hombre, a la antena y al cubo de pintura verde, el cubo se cayó encima del perro sobre su cabeza, tiñó al perro de verde y lo dejó ciego también. El hombre quedó en coma y se lo llevaron al hospital. Sin Cara ya no tenía amigos y nadie lo quería. Más tarde se fue con el perro verde, se hicieron amigos. Sin Cara llamó al perro Big Show, ¡ya tenía un amigo! Al final para celebrarlo se fueron los dos a dar un paseo por París sin querer se chocaron contra la Tour Eiffel y la derribaron, se les cayó encima y quedaron ambos encerrados entre rejas.
EL MISTERIO DE LA HUELLA Noelia Adrián González 1ºA
Era una noche oscura con bastante niebla. Un superhéroe en paro llamado Javier vivía en la casa de su abuela. La casa tenía un gran jardín donde Javier solía pasear todas las tardes. Le encantaba ver los enormes árboles y arbustos con flores de diferentes colores que eran típicos de San Petersburgo. Un día Javier se sentó debajo de un árbol y se encontró unas huellas. De repente, se dio cuenta de que las huellas no eran normales. Por la tarde, Javier fue a la biblioteca municipal para sacar un libro sobre las huellas de animales. Cuando lo sacó, fue hacia el jardín para averiguar de qué animal se trataba. Buscó durante 3 horas, pero no encontró ninguna que coincidiera. Le pareció que era su oportunidad para ponerse a trabajar otra vez. Fue dentro de la casa y buscó una linterna para examinar la zona con más lujo de detalles. Cuando fue al jardín vio una correa de perro y se alegró. Había encontrado una nueva pista.
Dos semanas más tarde...
Desde aquel día que había encontrado la correa de perro, no paró de ir al jardín para encontrar nuevas pistas. Decidió planear alguna trampa para que el animal le llevase a su escondite. La trampa consistía en un bote de pintura verde, permanente ante cualquier producto. Este bote estaría colocado encima de un plato de comida. Así, cuando el animal fuese a comer, le caería la pintura encima. Estuvo yendo varias veces a ver si la trampa había funcionado. Una vez más fue al jardín para asegurarse si había una nueva pista. El plan no había resultado tan perfecto al fin y al cabo. Un rastro de pintura verde estaba por todo el suelo. Javier lo siguió. Cuando se acabó, levantó la vista del suelo y se dio cuenta de que delante de él se alzaba una cueva. Pasaron 10 minutos y Javier aún no se había decidido a entrar. Estaba muy asustado porque no sabía lo que encontraría dentro de la cueva. Al entrar, vio a lo lejos una pequeña luz. Cuando se fue acercando, se dio cuenta de que en realidad no era una luz sino la pintura verde que había puesto en la trampa. Entonces, Javier vio que... ¡era un perro!
Lo que pasaba era que las huellas estaban mezcladas con una ardilla que vivía en un árbol del jardín. Por eso no podía aparecer la huella en un libro.
Desde ese día Javier tuvo trabajo. Pues le contó la historia a un amigo y ese amigo se la transmitió al alcalde del pueblo. Javier y el perro verde empezaron a luchar contra el crimen. Hacían una buena pareja. Ganaron muchas batallas contra malvados y por eso el alcalde les dio la llave dorada del pueblo que era la llave que abría todos los lugares del pueblo.
A partir de ese día fueron admirados por todo el pueblo. La vida de Javier y el perro verde nunca había sido mejor.
domingo, 1 de mayo de 2011
Alba García 1ºB Mi Padre Desaparecido
15 de marzo de 1977
Hola.
Esto es una historia que pasó hace por lo menos 30 años. Mi padre era agricultor, vivíamos en una granja que le pertenecía a mi madre. Ella se dedicaba hacer vasijas, esculturas, etc., de barro. En esa época yo tenía 5 años y generalmente ayudaba a mis padres en todo lo que podía, ya que en esa época no había mucho dinero y solo nos podíamos alimentar de lo que nos daba la cosecha y el ganado.
Un día surgió algo importante: hubo una plaga de insectos que se lo comían todo. Así que mi padre se tuvo que ir a trabajar a otro país porque la cosecha y el ganado ya no servían por culpa de esta plaga. Todavía lo recuerdo como si fuera hoy; era el 1 de mayo de 1977. En el muelle había dos barcos muy grandes que estaban preparados para salir a otro país. Mi padre en este momento todavía no sabía si le dejaban entrar en este país, ya que para esta gente era un inmigrante.
Yo a esa edad todavía no entendía bien lo que sucedió. Mi madre me explicó que se fue por asuntos de trabajo y me estuvo ocultando que verdaderamente se fue para poder mantener nuestra familia. Cuando tenía 8 años corrió la voz que el barco número dos, con el cual había salido mi padre aquel día, naufragó.
Según mi madre, iba en el barco dos, dijo que llevaba un equipaje de mano pequeño, donde tenía ropa para una semana y la mitad del dinero que teníamos. Recuerdo haber visto a casi todos los hombres de este pueblos montarse en estos barcos, eran tantos, que parecía una legión. Se despedían con una lágrima en la cara de sus familias. Antes de que se fuera, mi padre me dio una pulsera que tenía un cascabel de color rojo y por el alrededor bolitas de colores y me dijo al oído: Cuida bien de tu madre. Y yo le miré a sus ojos y le prometí que lo haría.
Cuando me hice mayor decidí estudiar navegación para salir en busca de este barco perdido donde se supone que se murió mi querido padre. Aunque a mi madre no le gustó para nada esa idea, no me la podía impedir.
1 de mayo de 1998
Mi madre antes de morir me dejó su herencia. Con este dinero he decidido aventurarme y salir de este país en busca de un futuro mejor. Me da lo mismo trabajar de marinera, de cocinera, de agricultora o de niñera. Lo más importante para mí es encontrar algún día este barco número dos y saber por qué y dónde se hundió.
Esto es una historia que pasó hace por lo menos 30 años. Mi padre era agricultor, vivíamos en una granja que le pertenecía a mi madre. Ella se dedicaba hacer vasijas, esculturas, etc., de barro. En esa época yo tenía 5 años y generalmente ayudaba a mis padres en todo lo que podía, ya que en esa época no había mucho dinero y solo nos podíamos alimentar de lo que nos daba la cosecha y el ganado.
Un día surgió algo importante: hubo una plaga de insectos que se lo comían todo. Así que mi padre se tuvo que ir a trabajar a otro país porque la cosecha y el ganado ya no servían por culpa de esta plaga. Todavía lo recuerdo como si fuera hoy; era el 1 de mayo de 1977. En el muelle había dos barcos muy grandes que estaban preparados para salir a otro país. Mi padre en este momento todavía no sabía si le dejaban entrar en este país, ya que para esta gente era un inmigrante.
Yo a esa edad todavía no entendía bien lo que sucedió. Mi madre me explicó que se fue por asuntos de trabajo y me estuvo ocultando que verdaderamente se fue para poder mantener nuestra familia. Cuando tenía 8 años corrió la voz que el barco número dos, con el cual había salido mi padre aquel día, naufragó.
Según mi madre, iba en el barco dos, dijo que llevaba un equipaje de mano pequeño, donde tenía ropa para una semana y la mitad del dinero que teníamos. Recuerdo haber visto a casi todos los hombres de este pueblos montarse en estos barcos, eran tantos, que parecía una legión. Se despedían con una lágrima en la cara de sus familias. Antes de que se fuera, mi padre me dio una pulsera que tenía un cascabel de color rojo y por el alrededor bolitas de colores y me dijo al oído: Cuida bien de tu madre. Y yo le miré a sus ojos y le prometí que lo haría.
Cuando me hice mayor decidí estudiar navegación para salir en busca de este barco perdido donde se supone que se murió mi querido padre. Aunque a mi madre no le gustó para nada esa idea, no me la podía impedir.
1 de mayo de 1998
Mi madre antes de morir me dejó su herencia. Con este dinero he decidido aventurarme y salir de este país en busca de un futuro mejor. Me da lo mismo trabajar de marinera, de cocinera, de agricultora o de niñera. Lo más importante para mí es encontrar algún día este barco número dos y saber por qué y dónde se hundió.
jueves, 17 de febrero de 2011
Daniel Marrero 1º A Descripción de una persona
Ahí está, la campeona del mundo de doma clásica entrando en el hipódromo de Santa Rita, con su pura sangre español.
Era una mujer elegante, alta, flaquita, morenita y joven. Pelo corto, castaño y liso. De ojos marrones grandes y saltones. Lleva una camiseta marrón, con un chaleco amarillo oscuro, pantalones ajustados, como los de cualquier jinete o amazona y botas de cuero.
Es una chica de muy buen carácter, simpática, agradable pero muy cerrada.
Erin Amador 1º A DESCRIBE A UNA PERSONA
DON EPIFANIO
El señor de la derecha es Don Epifanio, mi vecino. Vive en el número 12 de la calle Ramírez, con su hija mayor y su perro Pancho. Vive en una casa tan pequeña que se podría decir que hasta un guisante es de mayor tamaño. Y mejor no hablar del color.....tiene ese color rosa fucsia, igualito que el de los chicles de fresa que venden en el quiosco de la esquina. En la parte delantera de la casa hay un banco de madera de teca donde se sienta todos los domingos junto a su perro Pancho y su amigo Don Plácido. Don Epifanio fue a la Segunda Guerra Mundial. Sí, sí, como lo escuchan. ¿Que cómo lo sé? Él mismo me lo contó. Fue un domingo en el que decidí sentarme con él en el banco, me contó cosas alucinantes como que había ido a la Segunda Guerra Mundial, o que había ido en una expedición a la selva, o incluso que se había comido un tigre completo. Por supuesto no todas esas cosas son ciertas, pero me gusta escuchar como las cuenta. Desde entonces, me siento con él todos los domingos, y siempre tiene una historia nueva que contar.
Don Epifanio es bajito, un poco grueso, débil y endeble. Es una persona mayor, ya anciana. Ahora no es muy atractivo, pero supongo que en sus tiempos fue esbelto, muy elegante y apuesto, y guapo. Don Epifanio tiene el pelo lacio, débil, finito, corto, y de un color blanco grisáceo. Sus ojos son especiales, son redondos, pequeños, un poco apagados aunque con un toque de picardía, tristes y de color negro oscuro. Su tez es morena, aunque un poco sonrosada y arrugada. Y su nariz es gruesa, chata y muy grande. Tiene una boca muy pequeña y de labios finos, y unos dientes oscurecidos,amarillentos, y desiguales. No tiene barba, ya que se la afeita. Y sus cejas son arqueadas, finas y separadas.
Don Epifanio me cae muy bien, me parece una persona respetable, y lo admiro mucho.Don Epifanio es una persona adusta, afable, agradable, una de esas personas que siempre están alegres, y son amables, educados,y simpáticos con los demás, es apacible,cariñoso, divertido y dulce, y siempre está inquieto por descubrir cosas nuevas, aunque sea una persona graciosa, inteligente, modesta y sensata, hay que admitir que a veces es un poco enfadadizo y malhumorado.
El señor de la derecha es Don Epifanio, mi vecino. Vive en el número 12 de la calle Ramírez, con su hija mayor y su perro Pancho. Vive en una casa tan pequeña que se podría decir que hasta un guisante es de mayor tamaño. Y mejor no hablar del color.....tiene ese color rosa fucsia, igualito que el de los chicles de fresa que venden en el quiosco de la esquina. En la parte delantera de la casa hay un banco de madera de teca donde se sienta todos los domingos junto a su perro Pancho y su amigo Don Plácido. Don Epifanio fue a la Segunda Guerra Mundial. Sí, sí, como lo escuchan. ¿Que cómo lo sé? Él mismo me lo contó. Fue un domingo en el que decidí sentarme con él en el banco, me contó cosas alucinantes como que había ido a la Segunda Guerra Mundial, o que había ido en una expedición a la selva, o incluso que se había comido un tigre completo. Por supuesto no todas esas cosas son ciertas, pero me gusta escuchar como las cuenta. Desde entonces, me siento con él todos los domingos, y siempre tiene una historia nueva que contar.
Don Epifanio es bajito, un poco grueso, débil y endeble. Es una persona mayor, ya anciana. Ahora no es muy atractivo, pero supongo que en sus tiempos fue esbelto, muy elegante y apuesto, y guapo. Don Epifanio tiene el pelo lacio, débil, finito, corto, y de un color blanco grisáceo. Sus ojos son especiales, son redondos, pequeños, un poco apagados aunque con un toque de picardía, tristes y de color negro oscuro. Su tez es morena, aunque un poco sonrosada y arrugada. Y su nariz es gruesa, chata y muy grande. Tiene una boca muy pequeña y de labios finos, y unos dientes oscurecidos,amarillentos, y desiguales. No tiene barba, ya que se la afeita. Y sus cejas son arqueadas, finas y separadas.
Don Epifanio me cae muy bien, me parece una persona respetable, y lo admiro mucho.Don Epifanio es una persona adusta, afable, agradable, una de esas personas que siempre están alegres, y son amables, educados,y simpáticos con los demás, es apacible,cariñoso, divertido y dulce, y siempre está inquieto por descubrir cosas nuevas, aunque sea una persona graciosa, inteligente, modesta y sensata, hay que admitir que a veces es un poco enfadadizo y malhumorado.
Pablo González Delgado 1ºB Describe a una persona
Al llegar al instituto conocí a Elena, la nueva profesora de lengua. Esbelta, guapa y delgada como una hermosa hada. Pelo liso como el agua del manantial, y fino como la lluvia primaveral. Ojos pequeños como los boliches y brillantes como la estrella más grande. Su tez suave y clara se encendía con la luz de sus labios rojos, como si tratara de la más hermosa rosa. Esa rosa que parece coqueta y agradable, aunque al fijarme bien me mostró que una rosa siempre tiene espinas, espinas grandes y dolorosas como su nariz y su boca.
jueves, 10 de febrero de 2011
Alba García 1ºB Descripción de una persona
Mi familia tiene un árbol genealógico muy grande, pero como podéis pensar, conozco a todos, pero hoy he revisado bien el árbol genealógico y me he enterado de que entre mi familia hay una famosa, que nunca me habían hablado de ella hasta ahora, no me acuerdo muy bien como se llamaba, pero sí de su aspecto.
Era de estatura media, ni muy alta, ni muy baja. Era flaca y la tez era clara, suave y pálida, de edad era más o menos joven. En la foto salía muy elegante y atractiva, y tenía el pelo recogido y liso, creo que era de color castaño, o tal vez era más oscuro, no se podía diferenciar muy bien pero lo que sí sé con seguridad es que se veían muchos fotógrafos y limusinas y todas esas cosas que tienen los famosos. Aunque yo me fijo más en los detalles que lleva, como por ejemplo: el traje que llevaba tenía una cinta en la cadera, que tenía unos zapatos de charol con tacón y llevaba unos guantes negros con unas pulseras de oro, y un bolso incrustado con diamantes. Ella iba muy maquillada y tenía la nariz fina y los labios los tenía rojos por pintárselos y pequeños, los ojos eran de color verde. El carácter no lo sé porque no la conozco pero según mis padres era muy rica y por eso presumía ante los demás y se creía superior a los demás, aunque es un poco simpática y graciosa.
Bueno, yo sé que nunca voy a conocer una famosa en persona. Por eso les dije a mis padres que la llamasen y la inviten a casa. Aunque creo que eso nunca va a pasar, pero un intento es un intento.
Era de estatura media, ni muy alta, ni muy baja. Era flaca y la tez era clara, suave y pálida, de edad era más o menos joven. En la foto salía muy elegante y atractiva, y tenía el pelo recogido y liso, creo que era de color castaño, o tal vez era más oscuro, no se podía diferenciar muy bien pero lo que sí sé con seguridad es que se veían muchos fotógrafos y limusinas y todas esas cosas que tienen los famosos. Aunque yo me fijo más en los detalles que lleva, como por ejemplo: el traje que llevaba tenía una cinta en la cadera, que tenía unos zapatos de charol con tacón y llevaba unos guantes negros con unas pulseras de oro, y un bolso incrustado con diamantes. Ella iba muy maquillada y tenía la nariz fina y los labios los tenía rojos por pintárselos y pequeños, los ojos eran de color verde. El carácter no lo sé porque no la conozco pero según mis padres era muy rica y por eso presumía ante los demás y se creía superior a los demás, aunque es un poco simpática y graciosa.
Bueno, yo sé que nunca voy a conocer una famosa en persona. Por eso les dije a mis padres que la llamasen y la inviten a casa. Aunque creo que eso nunca va a pasar, pero un intento es un intento.
Esther Barreto Pérez 1ºB Descripción de una persona
El domingo pasado fui al monte con mi prima María. Es una chica alta como un árbol, no es ni muy flaca ni muy gorda, tiene el pelo tan largo como un día sin pan, rizado y rojizo. Sus ojos son más brillantes que un diamante, y tan verdes como una esmeralda. Tiene la nariz achatada y pequeña como una hormiguita. Tiene la tez suave y clara. Su boca es pequeña y sus labios finos. Tiene los dientes blancos como la nieve, sanos e igualados. Las cejas finas rectas y separadas. Es amable, alegre, sensible, graciosa y se preocupa mucho por los demás.
PABLO MELIÁN LÓPEZ 1º B DESCRIBE UNA PERSONA
Cristiano Ronaldo es una persona deportista cuya pasión es el fútbol, de mediana estatura como la mayoría de la población de su edad, constitución atlética y delgada, tanto como un antiguo Dios griego, muy joven y fuerte como un toro, su pelo es corto, rizado y oscuro, el color de sus ojos es también oscuro, de tamaño más bien pequeño y de mirada profunda, su tez es oscura, pero no tanto como para considerarlo de color, su nariz es pequeña y discreta, resalta de su cara su boca, no por su tamaño o forma sino por su gran sonrisa, sus dientes son muy blancos y bien alineados, casi perfectos, en general su cara es bastante normal pero bien proporcionada.
De carácter aparentemente agradable, alegre y jovial, aunque a veces pueda ser un poco brusco y algo vanidoso, se muestra algo tímido con los nuevos amigos o compañeros, da la impresión de ser más bien introvertido y solitario. Resultaría ser como el tiempo en África: cuando no llueve, hace calor.
En general, Cristiano Ronaldo parece tener un aspecto normal y corriente como otro cualquier ser humano de su edad, joven, deportista, inquieto, etc. Pero lo que lo diferencia del resto es únicamente su buena estrella.
De carácter aparentemente agradable, alegre y jovial, aunque a veces pueda ser un poco brusco y algo vanidoso, se muestra algo tímido con los nuevos amigos o compañeros, da la impresión de ser más bien introvertido y solitario. Resultaría ser como el tiempo en África: cuando no llueve, hace calor.
En general, Cristiano Ronaldo parece tener un aspecto normal y corriente como otro cualquier ser humano de su edad, joven, deportista, inquieto, etc. Pero lo que lo diferencia del resto es únicamente su buena estrella.
Miriam Hernández Diáz 1ºB "Descripción de una persona"
Es de estatura alto como una casa pequeña, es tan delgado como un palillo de dientes y tan atlético como el más atlético del mundo y es muy maduro.
Es tan elegante como un cisne y tan atractivo como la mouse de chocolate.
Tiene el pelo corto y tan castaño como una castaña, sus ojos brillantes como dos estrellas y tan negros como la noche.
La tez tan morena como el chocolate con leche y tan suave como un bebé.
La nariz fina como sus labios.
Los dientes tan blancos como si se hubiesen metido en la lavadora y tan igualados que parece que se lo hicieron usando escuadra y cartabón.
Es tan elegante como un cisne y tan atractivo como la mouse de chocolate.
Tiene el pelo corto y tan castaño como una castaña, sus ojos brillantes como dos estrellas y tan negros como la noche.
La tez tan morena como el chocolate con leche y tan suave como un bebé.
La nariz fina como sus labios.
Los dientes tan blancos como si se hubiesen metido en la lavadora y tan igualados que parece que se lo hicieron usando escuadra y cartabón.
Erik Morín 1º B Descripción de una persona
Era un chico muy débil que siempre estaba metido en su casa. Él era delgado como un palillo chino, maduro como una fruta y su aspecto era muy elegante. Su pelo era negro y corto como el rabo de un Beagle. Su tez era clara como la yema de un huevo y su nariz chata. Sus labios eran finos como un cable y sus cejas eran pobladas, gruesas y arqueadas. Su carácter agradable, y siempre estaba alegre. El era amable, bonachón, educado, gracioso y pacífico.
El pasó una vida muy aburrida.
Al final murió solo.
El pasó una vida muy aburrida.
Al final murió solo.
Edgar Perera 1º A Descripción de una persona
Por la constitución es fuerte como un roble, es mayor, elegante como un rico, pelo fino débil y canoso, ojos verdes y brillantes como el reflejo del agua en el monte, la tez es tersa y morena como la madera, nariz gruesa, boca boca grande como la de un cocodrilo y labios finos. La barba es poblada como Nueva York, y sus cejas finas y separadas.
Es un hombre alegre, muy amable, educado, pero siempre con su punto divertido, muy desinquieto y más que todo generoso. También es inteligente, obediente y listo.
Es un hombre alegre, muy amable, educado, pero siempre con su punto divertido, muy desinquieto y más que todo generoso. También es inteligente, obediente y listo.
Izan Suárez Pérez 1ºB Descripción de una persona
El año pasado, cuando estaba con mi familia en un hotel, me levanté muy temprano porque tuve una pesadilla. No sabía qué hacer, y me puse a describir a una persona llamada Ana.
Ana es muy conocida donde vive, todo el mundo la respeta porque ayuda a la gente, ella es mediana y delgada y una cosa que sé con certeza es que Ana es joven y madura. Ella es guapa y atractiva como las flores en primavera, su pelo largo y suave como pétalos de rosas. Sus ojos son negros como la noche y su piel es clara y suave.
Ana tiene una nariz fina y alargada como una hoja de papel, su boca se le distingue a kilómetros, cuando sonríe sus dientes se ven como un resplandor a lo lejos.
Ana tiene unas cejas finas y arqueadas.
Ella es tímida e introvertida.
Dianella Cabrera Jardinot 1ºB "Descripción de Una Persona"
Todavía recuerdo ese momento, estábamos en el Mercadona, un sábado por la mañana, si mi memoria no falla, el 12 de Marzo de 2008.
Los ojos verdes de mi hermano que brillaban intensamente como dos esmeraldas se posaron fijamente en la puerta, por donde salían y entraban los clientes. Ahí estaba ella, recostada sobre la pared, mirando fijamente a su teléfono móvil, al que de vez en cuando le daba unos delicados golpecitos a la pantalla.
Mi hermano un poco avergonzado la llamó… su nombre era Lucinda, si no me equivoco; ella se volvió hacia nosotros despistada, sus ojos azules e inmensos como el mar apuntaron hacia nosotros, se acercó y mi hermano me la presentó. Cada vez veía a mi hermano más tenso, pero a la vez bastante ilusionado. Lucinda era la chica por la que mi hermano daría la vida, una chica amable, simpática, bonachona, cariñosa, divertida, educada, encantadora… hay muchos adjetivos que la definen de cara al carácter, pero también tenía un físico muy llamativo: era una chica joven, de estatura mediana y de una constitución normal; era una chica elegante, guapa, y atractiva; tenía el pelo ondulado, largo y de un color negro azabache; unos ojos rasgados de color azul; una tez suave y clara como la nieve; una nariz fina y recta; una boca de labios gruesos, que mi hermano deseaba rozar; unos dientes blancos como la leche, e igualados que sobresalían en su sonrisa; y unas cejas finas y oblicuas, que le dan a su cara felicidad.
Mi hermano ha estado desde pequeño enamorado de ella, pero hasta entonces no había tenido el coraje de declararse, fue entonces cuando mi hermano en un intento de fastidiarme y ponerme celosa empezó a soltar indirectas, de momento los vi más, y más y más cerca, hasta que sus labios se rozaron y delicadamente surgió un dulce beso, un beso que mi hermano esperó 19 años, y que surgió un simple sábado de marzo por la mañana en el Mercadona.
Yael Suárez Melián 1ºB Descripción de una persona
Messi
Messi es un joven futbolista muy famoso. Lo he visto en la televisión jugando los partidos de fútbol. Él ha ganado el balón de oro las tres últimas temporadas. A la gente le gusta mucho sus regates y como juega.
Él es de estatura baja, debido a que ha tenido problemas de crecimiento en su infancia y adolescencia y el F.C Barcelona le pagó el tratamiento de las hormonas. Su constitución es normal, pero con los entrenamientos y el deporte es algo atlético.Tiene el pelo largo, lacio y castaño.Tiene los ojos pequeños, brillantes y marrones como la tierra. La tez es clara y suave, su nariz es chata. Sus labios finos esconden unos dientes sanos y blancos como el algodón. Sus cejas son pobladas y separadas.
Su carácter es alegre, cariñoso, divertido, educado... También es amable y generoso ya que ha participado en ONGs para ayudar a los necesitados. Él es valiente, se tiene que enfrentar todas la semanas a las defensas de los otros equipos y que le lesionen. También es un poco nervioso puesto que no se está quieto cuando tiene el balón, debido a esto le llaman la pulga.
Messi es un joven futbolista muy famoso. Lo he visto en la televisión jugando los partidos de fútbol. Él ha ganado el balón de oro las tres últimas temporadas. A la gente le gusta mucho sus regates y como juega.
Él es de estatura baja, debido a que ha tenido problemas de crecimiento en su infancia y adolescencia y el F.C Barcelona le pagó el tratamiento de las hormonas. Su constitución es normal, pero con los entrenamientos y el deporte es algo atlético.Tiene el pelo largo, lacio y castaño.Tiene los ojos pequeños, brillantes y marrones como la tierra. La tez es clara y suave, su nariz es chata. Sus labios finos esconden unos dientes sanos y blancos como el algodón. Sus cejas son pobladas y separadas.
Su carácter es alegre, cariñoso, divertido, educado... También es amable y generoso ya que ha participado en ONGs para ayudar a los necesitados. Él es valiente, se tiene que enfrentar todas la semanas a las defensas de los otros equipos y que le lesionen. También es un poco nervioso puesto que no se está quieto cuando tiene el balón, debido a esto le llaman la pulga.
Descripción de un personaje 1º A Raúl Viñas Abadía
El día del cumpleaños de mi abuela fuimos a un bar donde se reunieron todas sus hermanas y hermanos a los que la mayoría yo ni conocía.
Las señoras se parecían mucho entre ellas, pero nada que ver con los hombres. Había una señora mayor, como de unos setenta años, que se sentó a mi lado, era la única que no se parecía tanto a las otras hermanas debido, según ella, a que había pasado gran parte de su vida en Venezuela.
Era una persona muy natural y simpática a la que, al parecer, no le importaba lo que los demás pensasen de ella.
Tenía el pelo blanco y corto, con un peinado típico de su edad, rizado y sujeto con laca. En sus ojos se podía leer la alegría que también desprendía en su forma de hablar y de moverse, a pesar de que cojeaba. Al reírse le aparecían dos arrugas a cada lado de la cara y dejaba ver los blancos y cuidados dientes que tenía bajo los labios que, de tan finos que eran, parecían dos hilitos rojos de coser.
La verdad es que se me pasó la comida rápido con ella al lado.
Descripión de una persona Víctor López García 1ºA
Ayer, tuve que ir con mi padre a comprar el pan. Por el camino, mi padre encontró a una amiga suya y empezaron a hablar un buen rato. Esta señora, era bastante gorda, parecía un boliche, pero era tan débil como una hormiga, tampoco era muy alta, hasta yo era más alto que ella. Ella era una persona mayor, se le notaba en la cara, que la tenía más arrugada que la ropa al salir de la lavadora. Tenía los ojos apagados, tristes y negros como un perrito recién nacido, el pelo lo tenía rizado, corto y negro. Su nariz era tan corta que no sé como se las arreglaba para respirar. Tenía la boca pequeña y los labios finos, sus dientes eran tan amarillos que cuando sonreía me encandilaba los ojos. Las cejas eran arqueadas como el arco de Robin Hood. Por su forma de hablar, la mujer parecía agradable, amable y educada, pero enseguida me di cuenta de que también era muy cariñosa y generosa.
Descripción de una persona NOELIA ADRIÁN GONZÁLEZ 1º A
Estaba en la biblioteca municipal leyendo un libro sobre aventuras, cuando de pronto me fijé en una persona no igual a las demás, sino diferente.
Ella era gruesa y corpulenta, parecía joven pero tampoco era una adolescente, llevaba colgando del cuello una especie de collar de oro con una letra mayúscula grande, tan grande como las letras de los supermercados que hay encima del edificio.
En su rostro había unas gafas de color rojo pasión, su montura era grande y redondeada , sus cristales estaban bastantes sucios y con alguna que otra raya por los lados del cristal.
Cuando se sentó sobre una silla de madera, para poder leer ese libro forrado de cuero negro antiguo, me di cuenta de su pelo, era lacio fuerte y de color castaño. El pelo caía por sus hombros que estaban abrigados por una rebeca fina del mismo color que el de sus gafas. Debajo de esas gafas se escondían sus ojos redondos, pequeños, apagados y marrones, atentos sobre ese libro con tanta palabras que parecía el de Harry Potter. Su cara era simplemente como la de un bebé, suave. clara y por sus mejillas sonrosada. De repente sacó de su bolso un pañuelo de tela bordado a mano con lo que se secó las lagrimas, de emoción que le causó ese libro tan especial. En ese momento me di cuenta de esa nariz gruesa, grande y redonda que sujetaba esas gafas con ayuda de las orejas grandes que le ayudaban a escuchar las cosas con claridad y sonoridad. Cuando terminó el libro se levantó de esa silla de madera que estaba junto a una pequeña mesa de color azul, le vi las cejas arqueadas, gruesas y pobladas.
Luego se acercó a mí con una sonrisa de esa grande boca con labios gruesos, que le llenaba una fila de dientes blancos y desiguales. Estuvimos un tiempo hablando de ese libro tan antiguo y me di cuenta de que esa persona era amable, tranquila, inteligente y muy cariñosa.
Ella era gruesa y corpulenta, parecía joven pero tampoco era una adolescente, llevaba colgando del cuello una especie de collar de oro con una letra mayúscula grande, tan grande como las letras de los supermercados que hay encima del edificio.
En su rostro había unas gafas de color rojo pasión, su montura era grande y redondeada , sus cristales estaban bastantes sucios y con alguna que otra raya por los lados del cristal.
Cuando se sentó sobre una silla de madera, para poder leer ese libro forrado de cuero negro antiguo, me di cuenta de su pelo, era lacio fuerte y de color castaño. El pelo caía por sus hombros que estaban abrigados por una rebeca fina del mismo color que el de sus gafas. Debajo de esas gafas se escondían sus ojos redondos, pequeños, apagados y marrones, atentos sobre ese libro con tanta palabras que parecía el de Harry Potter. Su cara era simplemente como la de un bebé, suave. clara y por sus mejillas sonrosada. De repente sacó de su bolso un pañuelo de tela bordado a mano con lo que se secó las lagrimas, de emoción que le causó ese libro tan especial. En ese momento me di cuenta de esa nariz gruesa, grande y redonda que sujetaba esas gafas con ayuda de las orejas grandes que le ayudaban a escuchar las cosas con claridad y sonoridad. Cuando terminó el libro se levantó de esa silla de madera que estaba junto a una pequeña mesa de color azul, le vi las cejas arqueadas, gruesas y pobladas.
Luego se acercó a mí con una sonrisa de esa grande boca con labios gruesos, que le llenaba una fila de dientes blancos y desiguales. Estuvimos un tiempo hablando de ese libro tan antiguo y me di cuenta de que esa persona era amable, tranquila, inteligente y muy cariñosa.
Diana Hdez. Glez. 1ºA Descripción.
Hace poco menos de un año mis padres decidieron asistir a una comida junto a mis tíos en un caserón de madera alejado de la zona, en unas hermosas y excitantes colinas. Mis primos, al igual que yo, nos tuvimos que quedar aquella tarde en casa solos. Como mi hermana mayor había salido con su nuevo romance, yo decidí ir a la casa de mis tíos para pasar aquella tarde que parecía ser tan aburrida con mi prima mayor Carla y el pequeñín de mi primo Héctor, el pequeño de la familia. Fui a la parada sobre las cuatro y cogí el autobús hacia las cuatro y cuarto puesto que aquella soleada tarde el autobús decidió retrasarse un poco. Al llegar al barrio recorrí una calle hasta llegar al fondo, como un callejón sin salida, donde viven mis primos. Toqué el timbre unas cinco veces antes de que me abrieran, "típico de ellos" – pensé. Subí paso a paso, escalón por escalón las empinadas y costosas escaleras. Al llegar al primer piso tiré del picaporte hacia abajo, empujé la puerta hacia el otro lado y entré en el salón, la habitación principal de la casa. Mis primos estaban allí, acomodados en el sofá eligiendo una película para ver acompañada de unas palomitas de microondas. Mi prima acabó decidiéndose por Crepúsculo, la primera entrega de dicha saga. Mi primo, al ser el pequeño, le daba completamente igual qué película y qué todo, mientras estuviera libre, es decir, sin la presencia de sus padres. Mi prima metió el DVD de la película en el reproductor y encendió la televisión de plasma, apagamos las luces y la película comenzó.
(………)
Al acabar de ver la película me di cuenta de que mayoritariamente estuve fijándome en el vampiro protagonista. En su rostro encontrabas una belleza única. Era alto, delgado, apuesto, esbelto, elegante y ante todo, obsesivamente atractivo. Tenía un peinado indefinible, único, que favorecía ese precioso tono castaño. Con esa tez tersa, pálida como el hielo y esa mirada fulminante que hacía destacar esos brillantes ojos color ámbar, sería el joven perfecto para cualquier mujer que habitara en este mundo. En la pantalla plana se veía un joven apuesto, encantador y más que excitable. Como aquellos de las películas tan antiguas que veía mi madre de joven, que hacían soñar a toda muchacha. Era muy generoso y excesivamente modesto. Trataba a cualquiera como si le debiera la vida. También era muy protector, asegurándose de cada paso que das como una madre cuida de su hijo recién nacido junto a su cuna en una noche de luna llena estrellada. Era increíblemente valiente y a la vez muy sensible; como una capa que no dejaba ver lo hermoso que en realidad era.
Pablo Palomar Concepción 1ºA Descripción de una persona
Buscaba con mis padres el restaurante Grau en La Laguna. Calle Alberto Einstein, nos dijeron. Llegamos, y allí, en la misma entrada, una gran foto de un señor canoso y despeinado. Le pregunté a mi madre quién era. Me dijo que se trataba de un genio al que le gustaban mucho las matemáticas y que siempre fue muy mal estudiante en las otras asignaturas. En la imagen tenía el pelo de color gris, largo y alborotado. Parecía que lo habían electrocutado. En su rostro, arrugado como un higo, destacaban dos ojos caídos y grandes como dos pelotas de ping-pong. Sus cejas eran arqueadas y despobladas. Me llamó la atención su gran bigote grisáceo, bajo el que se escondía su boca, y en el que descansaba una ancha y gruesa nariz.
Por último, yo diría que era una buena persona, que le gustaba poco hablar y que seguramente, de pequeño, su PSP era un lápiz y un papel.
Irene Pérez Expósito 1ºA Describir a una persona.
Era un sábado por la tarde. Un día muy caluroso y agobiante. Mi madre y yo habíamos decidido ir de compras a un centro comercial que habían abierto hacía poco. Sus relucientes paredes y techos asombraban a toda la gente que pasaba por allí. A más de uno se le había quedado la boca abierta. Ya me disponía a entrar con mi madre cuando una chica joven nos paró. Parecía bastante débil y cansada. Su fleco rubio, fino y lacio le caía por la frente. Le miré a sus pequeños, brillantes y azules ojos. Ella sólo sonrió. Al hacerlo nos percatamos de su perfecta sonrisa: sus dientes eran blancos, igualados y muy sanos. Después de un silencio bastante incómodo me cogió con su mano suave, tersa y clara y me dijo:
-Soy una vidente, quiero leerte el futuro.
-No, gracias. Tenemos bastante prisa.-mintió mi madre.
A mí, sin embargo no me importaba estar con aquella vidente. Parecía buena persona. Dulce, educada, serena… era bastante agradable haberla conocido. En cambio mi madre no opinaba lo mismo.
-Antes de que se vayan, he de decirles que noto que les ocurrirá algo desagradable.-dijo la chica en un tono que denotaba intranquilidad.
-¡Vamos! No será para tanto....-le dijo mamá con una sonrisa.
-No debería mofarse de lo que le acabo de decir. Se acordará de mi cuando vea que decía la verdad.-dijo la vidente.
Esas compras no transcurrieron como nosotras habíamos esperado ya que, después de haber estado casi tres horas escogiendo artículos y otra media hora en una cola, cuando nos tocaba el turno y nos disponíamos a pagar, nos dimos cuenta de que mi madre se había olvidado la cartera y tuvimos que dejar toda la compra. ¡Qué chasco!
Aquellos pequeños ojos azules se quedaron grabados en mi mente, ya que había pasado lo que la joven nos había advertido.
-Soy una vidente, quiero leerte el futuro.
-No, gracias. Tenemos bastante prisa.-mintió mi madre.
A mí, sin embargo no me importaba estar con aquella vidente. Parecía buena persona. Dulce, educada, serena… era bastante agradable haberla conocido. En cambio mi madre no opinaba lo mismo.
-Antes de que se vayan, he de decirles que noto que les ocurrirá algo desagradable.-dijo la chica en un tono que denotaba intranquilidad.
-¡Vamos! No será para tanto....-le dijo mamá con una sonrisa.
-No debería mofarse de lo que le acabo de decir. Se acordará de mi cuando vea que decía la verdad.-dijo la vidente.
Esas compras no transcurrieron como nosotras habíamos esperado ya que, después de haber estado casi tres horas escogiendo artículos y otra media hora en una cola, cuando nos tocaba el turno y nos disponíamos a pagar, nos dimos cuenta de que mi madre se había olvidado la cartera y tuvimos que dejar toda la compra. ¡Qué chasco!
Aquellos pequeños ojos azules se quedaron grabados en mi mente, ya que había pasado lo que la joven nos había advertido.
miércoles, 9 de febrero de 2011
Descripción. Andrea González Rodríguez. 1ºA
Ayer, leyendo el periódico, puede observar a un hombre, en la sección de sucesos importantes, no recuerdo bien por qué estaba allí, pero tenía algo que ver con el descubrimiento de una nueva vacuna.
Él era un hombre de gran estatura, casi como un rascacielos, su constitución era normal, era mayor, con arrugas pero le daban un toque especial, por lo que pude apreciar tenía un aspecto correcto y elegante, pero a la vez parecía que eso era lo único que quería aparentar, ya que en su cara se escondía ese gesto de atrevimiento, su pelo era de un tono marrón oscuro, era corto propio de un hombre y aparentaba ser fino como hilos de seda, pero tenía partes en las que ese tono marrón se desvanecía, y en su lugar se posaban como abejas en una flor, las canas, en lugar de ojos parecía que llevaba dos pequeñas almendras oscuras sin madurar, a su vez eran profundos y apagados pero en su interior un gran saber, la tez era clara, arrugada y al mismo tiempo sonrosada, la nariz era fina, larga y aguileña, como si de una bruja se tratara, su boca era grande y larga, con finos labios de un tono rojo apagado, los dientes, muy poco se veían pero por lo poco que vi, puede apreciar que eran pequeños y oscurecidos al mismo tiempo, no tenía barba, como si algodón fuera, y sus finas cejas eran arqueadas, separadas y poco pobladas.
No lo conocía pero parecía amable, inteligente (ya que había descubierto la vacuna), tímido pero sereno, tranquilo y apacible, y por último sensato pero al mismo tiempo reservado.
Samuel Suárez 1A Descripción
PEPITO DE LOS PALOTES
Entró por la puerta de aquel bar. Tenía aspecto gruñón pero en el fondo era una persona humilde.
Tenía la cabeza rapada como una piedra al sol, tenía también los ojos grandes y azules, la boca grande y roja, la nariz chata y una gran barba que le colgaba hasta el cuello, tenía también la tez suave a pesar de la barba, el pelo era rizado y castaño oscuro, no era una flor precisamente. Tendría unos cincuenta años, a pesar de eso no era muy gordo, siendo exactos, rellenito.
Héctor Sánchez Rodríguez 1º A DESCRIPCIÓN DE MI PERSONAJE
El señor de mi imagen, es una persona de unos 70 años de edad, con un semblante muy serio y de mucho dolor, debido al fallecimiento de un ser querido, o un buen amigo. Su vestuario es muy oscuro como si fuera al funeral y el sombrero en la mano, respeto al momento tan delicado.
Es alto, tanto como el Everest; corpulento, mayor y muy elegante a pesar de su edad; su pelo es canoso; los ojos son tristes y apagados, se parecen con un par de bombillas fundidas; con tez arrugada y sonrosada; la nariz es grande y puntiaguda, como la Torre Eiffel; sus labios son finos, rodeados por una gran selva blancuzca; las cejas separadas y gruesas; una verruga en su pómulo izquierdo que parece una garrapata y dos grandes ojeras que aparentan ser dos enormes plátanos.
De carácter tierno como un queso, generoso, cariñoso y tranquilo como el agua de un estanque.
Descripción del personaje David Segura Álvarez 1ºA
Ayer por la noche, estaba aburrido con mi madre, mi padre y mi hermana en el salón, en donde hay una televisión, yo cogí el mando, encendí la televisión y puse La Sexta (un canal de televisión). ¡Bien! Exclamé, están echando un partido de fútbol, de esos que tanto me gustan a mí. El equipo que yo estaba apoyando iba ganando 3-0, más tarde me fijé en un jugador que corría mucho y jugaba muy bien a fútbol, era un joven como de película, era espectacular. Mientras estaba jugando observé que no era muy alto, más o menos de mediana estatura, tenía unos músculos muy desarrollados, era fuerte y atlético, se mantenía en buena forma porque aún era joven y estaba maduro, en su pelo tenía una cresta hecha con gomina, tenía el pelo corto y negro, sus ojos eran como dos cristales, eran marrones y brillantes, su piel de la cara era morena y tersa, la nariz era recta y un poco chata, sus labios parecían gominolas, eran finos y rojizos como la sangre, sus dientes eran blancos como la luna y firmes como un ejército de soldados, de barba tenía una chivita en la barbilla, era escasa y suave, sus cejas eran como dos arcoiris arqueadas y separadas. Esto fue todo, hasta que acabó el partido, después marchó hacia los vestuarios donde se duchó y se cambió. Más tarde una periodista le quería entrevistar, lo hizo y cuando lo entrevistó me fijé que el joven era agradable y serio, también iba muy elegante y atractivo, como un famoso. Y así fue esa noche de sábado pegado a la tele como una lapa, hasta que mi madre me mandó que me fuese a dormir.
Anja Jorge 1º A Descripción de una persona
Su nombre es Elisa, pero la llaman Lisa. Suele ser muy tranquila y es muy conocida por su sensibilidad y por su amor hacia los animales.
Lisa es tan alta que con solo estirar un dedo puede tocar el cielo, ella es delgada como un espagueti, tiene el pelo rubio como el oro, la cara blanca como la nieve y sus labios son rojos como la sangre.
Sus ojos son verdes como esmeraldas, sus cejas son tan arqueadas como un puente y sus dientes tan blancos como la leche.
Lisa es tan alta que con solo estirar un dedo puede tocar el cielo, ella es delgada como un espagueti, tiene el pelo rubio como el oro, la cara blanca como la nieve y sus labios son rojos como la sangre.
Sus ojos son verdes como esmeraldas, sus cejas son tan arqueadas como un puente y sus dientes tan blancos como la leche.
Beneharo Linares Díaz 1ºA Descripción de una persona
MILEY CYRUS
Miley Cyrus es una joven cantante y actriz muy popular. La he visto en la tele dando conciertos y en una serie llamada Hannah Montana de Disney Channel. Ella toca la guitarra, y su música es muy rockera. A la gente le gusta mucho su música sobre todo a los adolescentes y por eso ha vendido muchísimos discos.
La serie de Hannah Montana es muy divertida porque ella interpreta dos personajes. Tiene la suerte de tener a su padre real interpretando al padre de la serie
Miley es de estatura media y constitución delgada. Es una chica muy guapa y atractiva que viste a la moda. Su pelo es castaño, lacio y largo. Sus azules y brillantes ojos son como el mar. Estos están situados debajo de dos finos arcos que le dan expresividad a su mirada. Su tez es clara y suave y su nariz es chata y pequeña. Sus dientes parecen blancos copos de nieve, todos sanos e igualados.
Miley Cyrus se caracteriza por ser, no solo en la serie sino también en la vida real, una chica amable, alegre, cariñosa, divertida, dulce, educada, graciosa, inteligente y sensible.
Muriel Sarda 1º A Descripción de una persona
Leticia es una chica de 16 años. Su pelo es castaño, y su piel blanca, en la que resaltan sus expresivos ojos verdes. Tiene la sonrisa dulce e ingenua, propia de la edad, y aunque parece segura de sí misma esconde su timidez detrás de un fleco que cae sobre un lado de su mejilla. Tiene el pelo medio recogido como un peinado que llevan las niñas al colegio y en su mano derecha lleva un libro como si estuviera en una clase. Entre su cabello medio ondulado sobresale su oreja derecha que no se corresponde con las facciones delicadas o pequeñas de su cara.
Su cuerpo es delgado, como una modelo, con una chaqueta vaquera azul dejando entrever un pequeño biquini rosa.
Leticia es mi hermana mayor, hace mucho tiempo que no la veo, porque trabajando de modelo tiene que viajar mucho, y la echo mucho de menos.
Su cuerpo es delgado, como una modelo, con una chaqueta vaquera azul dejando entrever un pequeño biquini rosa.
Leticia es mi hermana mayor, hace mucho tiempo que no la veo, porque trabajando de modelo tiene que viajar mucho, y la echo mucho de menos.
Descripción. Rubén Pablo Jorge 1ºA
Miguel Concepción es un hombre de estatura baja, es muy buena persona, es una persona un tanto mayor y agradable. Tiene unos dientes blancos que le hacen una buena dentadura, una nariz alagarda, unas cejas rectas y una boca pequeña.
Su actitud es buena y agradable, suele ir vestido con trajes y tiene una tez blanca.
Sus ojos son marrones y pequeños y una constitución normal.
Su actitud es buena y agradable, suele ir vestido con trajes y tiene una tez blanca.
Sus ojos son marrones y pequeños y una constitución normal.
Romén Pérez 1º A Descripcion de persona
Mientras veía la televisión entrevistaban a Ana de Armas, una joven madura, guapa y atractiva. Su pelo largo, brillante y castaño deslumbraba a todo el que lo veía. Era alta y delgada, con una tez suave y morena. Sus ojos brillantes, verdes y vivarachos mostraban una alegría descomunal. Tenía una nariz fina y respingona. Sus labios eran finos y sus dientes se veían blancos. Mostraba una personalidad agradable, alegre y amable. Su voz era cariñosa y dulce.
Dácil Castellano Jorge 1ºA. Descripción
Descripción de Rihanna:
Había una vez un niño llamado Isaac. este niño tenía que hacer un trabajo de lengua, y como no tenía Internet ni nada de lo que copiarse no sabía de quéhacer la descripción, entonces fue al trabajo de su madre ( una peluquería) y cogió una revista mientras esperaba a su madre, en esta revista salía una chica y al lado una descripción de esta que ponía:
Se puede ver en la foto que hay una chica joven de 20 o 24 años aproximadamente, y de una constitución normal casi enjuta. Lo que más destaca en la foto es el negro azabache fuerte y liso de su pelo. Parece que está feliz por la expresión de su cara, pero también está aburrida por la forma en que ha puesto la mano sujetando la cara igual que una niña aburrida en clase. Rihanna es de piel morena, tiene la nariz chata y tiene unos ojos grises y grandes, encima de estos tiene unas cejas castañas oblicuas y separadas, además Tiene una boca grande con carnosos labios pintados, dentro de la boca tiene unos dientes perfectos y blancos cual perlas, además lleva una camisa blanca con varios collares plateados.
Isaac tan astuto como un zorro aprovechó y se copio de esa descripción y saco un 10 en el trabajo de lengua.
David Muñoz 1º B Describe una persona
Había una vez una chica en los Estados Unidos de América que se metían con ella en el instituto, llamándola rara porque en invierno iba con ropa veraniega y en verano iba siempre abrigada. Ella era una chica alta, corpulenta y un poco fea.
Su nariz era aguileña, sus ojos grandes y marrones. Sus brazos eran tan largos como la cola de una rata, al contrario de sus piernas, que eran larguísimas.
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