martes, 3 de mayo de 2011

EL MISTERIO DE LA HUELLA Noelia Adrián González 1ºA

   Era una noche oscura con bastante niebla. Un superhéroe en paro llamado Javier vivía en la casa de su abuela. La casa tenía un gran jardín donde Javier solía pasear todas las tardes. Le encantaba ver los enormes árboles y arbustos con flores de diferentes colores que eran típicos de San Petersburgo. Un día Javier se sentó debajo de un árbol y se encontró unas huellas. De repente, se dio cuenta de que las huellas no eran normales. Por la tarde, Javier fue a la biblioteca municipal para sacar un libro sobre las huellas de animales. Cuando lo sacó, fue hacia el jardín para averiguar de qué animal se trataba. Buscó durante 3 horas, pero no encontró ninguna que coincidiera. Le pareció que era su oportunidad para ponerse a trabajar otra vez. Fue dentro de la casa y buscó una linterna para examinar la zona con más lujo de detalles. Cuando fue al jardín vio una correa de perro y se alegró. Había encontrado una nueva pista. 

Dos semanas más tarde...

Desde aquel día que había encontrado la correa de perro, no paró de ir al jardín para encontrar nuevas pistas. Decidió planear alguna trampa para que el animal le llevase a su escondite. La trampa consistía en un bote de pintura verde, permanente ante cualquier producto. Este bote estaría colocado encima de un plato de comida. Así, cuando el animal fuese a comer, le caería la pintura encima. Estuvo yendo varias veces a ver si la trampa había funcionado. Una vez más fue al jardín para asegurarse si había una nueva pista. El plan no había resultado tan perfecto al fin y al cabo. Un rastro de pintura verde estaba por todo el suelo. Javier lo siguió. Cuando se acabó, levantó la vista del suelo y se dio cuenta de que delante de él se alzaba una cueva. Pasaron 10 minutos y Javier aún no se había decidido a entrar. Estaba muy asustado porque no sabía lo que encontraría dentro de la cueva. Al entrar, vio a lo lejos una pequeña luz. Cuando se fue acercando, se dio cuenta de que en realidad no era una luz sino la pintura verde que había puesto en la trampa. Entonces, Javier vio que... ¡era un perro!

   Lo que pasaba era que las huellas estaban mezcladas con una ardilla que vivía en un árbol del jardín. Por eso no podía aparecer la huella en un libro.

   Desde ese día Javier tuvo trabajo. Pues le contó la historia a un amigo y ese amigo se la transmitió al alcalde del pueblo. Javier y el perro verde empezaron a luchar contra el crimen. Hacían una buena pareja. Ganaron muchas batallas contra malvados y por eso el alcalde les dio la llave dorada del pueblo que era la llave que abría todos los lugares del pueblo. 

   A partir de ese día fueron admirados por todo el pueblo. La vida de Javier y el perro verde nunca había sido mejor.

domingo, 1 de mayo de 2011

Alba García 1ºB Mi Padre Desaparecido

15 de marzo de 1977
Hola.
Esto es una historia que pasó hace por lo menos 30 años. Mi padre era agricultor, vivíamos en una granja que le pertenecía a mi madre. Ella se dedicaba hacer vasijas, esculturas, etc., de barro. En esa época yo tenía 5 años y generalmente ayudaba a mis padres en todo lo que podía, ya que en esa época no había mucho dinero y solo nos podíamos alimentar de lo que nos daba la cosecha y el ganado.
Un día surgió algo importante: hubo una plaga de insectos que se lo comían todo. Así que mi padre se tuvo que ir a trabajar a otro país porque la cosecha y el ganado ya no servían por culpa de esta plaga. Todavía lo recuerdo como si fuera hoy; era el 1 de mayo de 1977. En el muelle había dos barcos muy grandes que estaban preparados para salir a otro país. Mi padre en este momento todavía no sabía si le dejaban entrar en este país, ya que para esta gente era un inmigrante.
Yo a esa edad todavía no entendía bien lo que sucedió. Mi madre me explicó que se fue por asuntos de trabajo y me estuvo ocultando que verdaderamente se fue para poder mantener nuestra familia. Cuando tenía 8 años corrió la voz que el barco número dos, con el cual había salido mi padre aquel día, naufragó.
Según mi madre, iba en el barco dos, dijo que llevaba un equipaje de mano pequeño, donde tenía ropa para una semana y la mitad del dinero que teníamos. Recuerdo haber visto a casi todos los hombres de este pueblos montarse en estos barcos, eran tantos, que parecía una legión. Se despedían con una lágrima en la cara de sus familias. Antes de que se fuera, mi padre me dio una pulsera que tenía un cascabel de color rojo y por el alrededor bolitas de colores y me dijo al oído: Cuida bien de tu madre. Y yo le miré a sus ojos y le prometí que lo haría.
Cuando me hice mayor decidí estudiar navegación para salir en busca de este barco perdido donde se supone que se murió mi querido padre. Aunque a mi madre no le gustó para nada esa idea, no me la podía impedir.

1 de mayo de 1998


Mi madre antes de morir me dejó su herencia. Con este dinero he decidido aventurarme y salir de este país en busca de un futuro mejor. Me da lo mismo trabajar de marinera, de cocinera, de agricultora o de niñera. Lo más importante para mí es encontrar algún día este barco número dos y saber por qué y dónde se hundió.                                                                                    

jueves, 17 de febrero de 2011

Daniel Marrero 1º A Descripción de una persona

Ahí está, la campeona del mundo de doma clásica entrando en el hipódromo de Santa Rita, con su pura sangre español.
Era una mujer elegante, alta, flaquita, morenita y joven. Pelo corto, castaño y liso. De ojos marrones grandes y saltones. Lleva una camiseta marrón, con un chaleco amarillo oscuro, pantalones ajustados, como los de cualquier jinete o amazona y botas de cuero.
Es una chica de muy buen carácter, simpática,  agradable pero muy cerrada.

Erin Amador 1º A DESCRIBE A UNA PERSONA

DON EPIFANIO

El señor de la derecha es Don Epifanio, mi vecino. Vive en el número 12 de la calle Ramírez, con su hija mayor y su perro Pancho. Vive en una casa tan pequeña que se podría decir que hasta un guisante es de mayor tamaño. Y mejor no hablar del color.....tiene ese color rosa fucsia, igualito que el de los chicles de fresa que venden en el quiosco de la esquina. En la parte delantera de la casa hay un banco de madera de teca donde se sienta todos los domingos junto a su perro Pancho y su amigo Don Plácido. Don Epifanio fue a la Segunda Guerra Mundial. Sí, sí, como lo escuchan. ¿Que cómo lo sé? Él mismo me lo contó. Fue un domingo en el que decidí sentarme con él en el banco, me contó cosas alucinantes como que había ido a la Segunda Guerra Mundial, o que había ido en una expedición a la selva, o incluso que se había comido un tigre completo. Por supuesto no todas esas cosas son ciertas, pero me gusta escuchar como las cuenta. Desde entonces, me siento con él todos los domingos, y siempre tiene una historia nueva que contar.

Don Epifanio es bajito, un poco grueso, débil y endeble. Es una persona mayor, ya anciana. Ahora no es muy atractivo, pero supongo que en sus tiempos fue esbelto, muy elegante y apuesto, y guapo. Don Epifanio tiene el pelo lacio, débil, finito, corto, y de un color blanco grisáceo. Sus ojos son especiales, son redondos, pequeños, un poco apagados aunque con un toque de picardía, tristes y de color negro oscuro. Su tez es morena, aunque un poco sonrosada y arrugada. Y su nariz es gruesa, chata y muy grande. Tiene una boca muy pequeña y de labios finos, y unos dientes oscurecidos,amarillentos, y desiguales. No tiene barba, ya que se la afeita. Y sus cejas son arqueadas, finas y separadas.

Don Epifanio me cae muy bien, me parece una persona respetable, y lo admiro mucho.Don Epifanio es una persona adusta, afable, agradable, una de esas personas que siempre están alegres, y son amables, educados,y simpáticos con los demás, es apacible,cariñoso, divertido y dulce, y siempre está inquieto por descubrir cosas nuevas, aunque sea una persona graciosa, inteligente, modesta y sensata, hay que admitir que a veces es un poco enfadadizo y malhumorado.

Pablo González Delgado 1ºB Describe a una persona

Al llegar al instituto conocí a Elena, la nueva profesora de lengua. Esbelta, guapa y delgada como una hermosa hada. Pelo liso como el agua del manantial, y fino como la lluvia primaveral. Ojos pequeños como los boliches y brillantes como la estrella más grande. Su tez suave y clara se encendía con la luz de sus labios rojos, como si tratara de la más hermosa rosa. Esa rosa que parece coqueta y agradable, aunque al fijarme bien me mostró que una rosa siempre tiene espinas, espinas grandes y dolorosas como su nariz y su boca.

jueves, 10 de febrero de 2011

Alba García 1ºB Descripción de una persona

Mi familia tiene un árbol genealógico muy grande, pero como podéis pensar, conozco a todos, pero hoy he revisado bien el árbol genealógico y me he enterado de que entre mi familia hay una famosa, que nunca me habían hablado de ella hasta ahora, no me acuerdo muy bien como se llamaba, pero sí de su aspecto.
Era de estatura media, ni muy alta, ni muy baja. Era flaca y la tez era clara, suave y pálida, de edad era más o menos joven. En la foto salía muy elegante y atractiva, y tenía el pelo recogido y liso, creo que era de color castaño, o tal vez era más oscuro, no se podía diferenciar muy bien pero lo que sí sé con seguridad es que se veían muchos fotógrafos y limusinas y todas esas cosas que tienen los famosos. Aunque yo me fijo más en los detalles que lleva, como por ejemplo: el traje que llevaba tenía una cinta en la cadera, que tenía unos zapatos de charol con tacón y llevaba unos guantes negros con unas pulseras de oro, y un bolso incrustado con diamantes. Ella iba muy maquillada y tenía la nariz fina y los labios los tenía rojos por pintárselos y pequeños, los ojos eran de color verde. El carácter no lo sé porque no la conozco pero según mis padres era muy rica y por eso presumía ante los demás y se creía superior a los demás, aunque es un poco simpática y graciosa.
Bueno, yo sé que nunca voy a conocer una famosa en persona. Por eso les dije a mis padres que la llamasen y la inviten a casa. Aunque creo que eso nunca va a pasar, pero un intento es un intento.

Esther Barreto Pérez 1ºB Descripción de una persona

 El domingo pasado fui al monte con mi prima María. Es una chica alta como un árbol, no es ni muy flaca ni muy gorda, tiene el pelo tan largo como un día sin pan, rizado y rojizo. Sus ojos son más brillantes que un diamante, y tan verdes como una esmeralda. Tiene la nariz achatada y pequeña como una hormiguita. Tiene la tez suave y clara. Su boca es pequeña y sus labios finos. Tiene los dientes blancos como la nieve, sanos e igualados. Las cejas finas rectas y separadas. Es amable, alegre, sensible, graciosa y se preocupa mucho por los demás.

PABLO MELIÁN LÓPEZ 1º B DESCRIBE UNA PERSONA

Cristiano Ronaldo es una persona deportista cuya pasión es el fútbol, de mediana estatura como la mayoría de la población de su edad, constitución atlética y delgada, tanto como un antiguo Dios griego, muy joven y fuerte como un toro, su pelo es corto, rizado y oscuro, el color de sus ojos es también oscuro, de tamaño más bien pequeño y de mirada profunda, su tez es oscura, pero no tanto como para considerarlo de color, su nariz es pequeña y discreta, resalta de su cara su boca, no por su tamaño o forma sino por su gran sonrisa, sus dientes son muy blancos y bien alineados, casi perfectos, en general su cara es bastante normal pero bien proporcionada.

De carácter aparentemente agradable, alegre y jovial, aunque a veces pueda ser un poco brusco y algo vanidoso, se muestra algo tímido con los nuevos amigos o compañeros, da la impresión de ser más bien introvertido y solitario. Resultaría ser como el tiempo en África: cuando no llueve, hace calor.

En general, Cristiano Ronaldo parece tener un aspecto normal y corriente como otro cualquier ser humano de su edad, joven, deportista, inquieto, etc. Pero lo que lo diferencia del resto es únicamente su buena estrella.

Miriam Hernández Diáz 1ºB "Descripción de una persona"

Es de estatura alto como una casa pequeña, es tan delgado como un palillo de dientes y tan atlético como el más atlético del mundo y es muy maduro.
Es tan elegante como un cisne y tan atractivo como la mouse de chocolate.
Tiene el pelo corto y tan castaño como una castaña, sus ojos brillantes como dos estrellas y tan negros como la noche.

La tez tan morena como el chocolate con leche y tan suave como un bebé.

La nariz fina como sus labios.

Los dientes tan blancos como si se hubiesen metido en la lavadora y tan igualados que parece que se lo hicieron usando escuadra y cartabón.

Erik Morín 1º B Descripción de una persona

Era un chico muy débil que siempre estaba metido en su casa. Él era delgado como un palillo chino, maduro como una fruta y su aspecto era muy elegante. Su pelo era negro y corto como el rabo de un Beagle. Su tez era clara como la yema de un huevo y su nariz chata. Sus labios eran finos como un cable y sus cejas eran pobladas, gruesas y arqueadas. Su carácter agradable, y siempre estaba alegre. El era amable, bonachón, educado, gracioso y pacífico.
El pasó una vida muy aburrida.

Al final murió solo.

Edgar Perera 1º A Descripción de una persona

Por la constitución es fuerte como un roble, es mayor, elegante como un rico, pelo fino débil y canoso, ojos verdes y brillantes como el reflejo del agua en el monte, la tez es tersa y morena como la madera, nariz gruesa, boca boca grande como la de un cocodrilo y labios finos. La barba es poblada como Nueva York, y sus cejas finas y separadas.

Es un hombre alegre, muy amable, educado, pero siempre con su punto divertido, muy desinquieto y más que todo generoso. También es inteligente, obediente y listo.

Izan Suárez Pérez 1ºB Descripción de una persona

         El año pasado, cuando estaba con mi familia en un hotel, me levanté muy temprano porque tuve una pesadilla. No sabía qué hacer, y me puse a describir a una persona llamada Ana.
         Ana es muy conocida donde vive, todo el mundo la respeta porque ayuda a la gente, ella es mediana y delgada y una cosa que sé con certeza es que Ana es joven y madura. Ella es guapa y atractiva como las flores en primavera, su pelo largo y suave como pétalos de rosas. Sus ojos son negros como la noche y su piel es clara y suave.
         Ana tiene una nariz fina y alargada como una hoja de papel, su boca se le distingue a kilómetros, cuando sonríe sus dientes se ven como un resplandor a lo lejos.
         Ana tiene unas cejas finas y arqueadas.
         Ella es tímida e introvertida.

Dianella Cabrera Jardinot 1ºB "Descripción de Una Persona"

   Corazón rojoAmor de Mercadona.Corazón rojo
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Todavía recuerdo ese momento, estábamos en el Mercadona, un sábado por la mañana, si mi memoria no falla, el 12 de Marzo de 2008.
Los ojos verdes de mi hermano que brillaban intensamente como dos esmeraldas se posaron fijamente en la puerta, por donde salían y entraban los clientes. Ahí estaba ella, recostada sobre la pared, mirando fijamente a su teléfono móvil, al que de vez en cuando le daba unos delicados golpecitos a la pantalla.
Mi hermano un poco avergonzado la llamó… su nombre era Lucinda, si no me equivoco; ella se volvió hacia nosotros despistada, sus ojos azules e inmensos como el mar apuntaron hacia nosotros, se acercó y mi hermano me la presentó. Cada vez veía a mi hermano más tenso, pero a la vez bastante ilusionado. Lucinda era la chica por la que mi hermano daría la vida, una chica amable, simpática, bonachona, cariñosa, divertida, educada, encantadora…  hay muchos adjetivos que la definen de cara al carácter, pero también tenía un físico muy llamativo: era una chica joven, de estatura mediana y de una constitución normal; era una chica elegante, guapa, y atractiva; tenía el pelo ondulado, largo y de un color negro azabache; unos ojos rasgados de color azul; una tez suave y clara como la nieve; una nariz fina y recta; una boca de labios gruesos, que mi hermano deseaba rozar; unos dientes blancos como la leche, e igualados que sobresalían en su sonrisa; y unas cejas finas y oblicuas, que le dan a su cara felicidad.
Mi hermano ha estado desde pequeño enamorado de ella, pero hasta entonces no había tenido el coraje de declararse, fue entonces cuando mi hermano en un intento de fastidiarme y ponerme celosa empezó a soltar indirectas, de momento los vi más, y más y más cerca, hasta que sus labios se rozaron y delicadamente surgió un dulce beso, un beso que mi hermano esperó 19 años, y que surgió un simple sábado de marzo por la mañana en el Mercadona.Corazón rojo

Yael Suárez Melián 1ºB Descripción de una persona

   Messi
Messi es un joven futbolista muy famoso. Lo he visto en la televisión jugando los partidos de fútbol. Él ha ganado el balón de oro las tres últimas temporadas. A la gente le gusta mucho sus regates y como juega.

Él es de estatura baja, debido a que ha tenido problemas de crecimiento en su infancia y adolescencia y el F.C Barcelona le pagó el tratamiento de las hormonas. Su constitución es normal, pero con los entrenamientos y el deporte es algo atlético.Tiene el pelo largo, lacio y castaño.Tiene los ojos pequeños, brillantes y marrones como la tierra. La tez es clara y suave, su nariz es chata. Sus labios finos esconden unos dientes sanos y blancos como el algodón. Sus cejas son pobladas y separadas.

Su carácter es alegre, cariñoso, divertido, educado... También es amable y generoso ya que ha participado en ONGs para ayudar a los necesitados. Él es valiente, se tiene que enfrentar todas la semanas a las defensas de los otros equipos y que le lesionen. También es un poco nervioso puesto que no se está quieto cuando tiene el balón, debido a esto le llaman la pulga.

Descripción de un personaje 1º A Raúl Viñas Abadía

El día del cumpleaños de mi abuela fuimos a un bar donde se reunieron todas sus hermanas y hermanos a los que la mayoría yo ni conocía.

Las señoras se parecían mucho entre ellas, pero nada que ver con los hombres. Había una señora mayor, como de unos setenta años, que se sentó a mi lado, era la única que no se parecía tanto a las otras hermanas debido, según ella, a que había pasado gran parte de su vida en Venezuela.

Era una persona muy natural y simpática a la que, al parecer, no le importaba lo que los demás pensasen de ella.                                                                                        
Tenía el pelo blanco y corto, con un peinado típico de su edad, rizado y sujeto con laca. En sus ojos se podía leer la alegría que también desprendía en su forma de hablar y de moverse, a pesar de que cojeaba. Al reírse le aparecían dos arrugas a cada lado de la cara y dejaba ver los blancos y cuidados dientes que tenía bajo los labios que, de tan finos que eran, parecían dos hilitos rojos de coser.

La verdad es que se me pasó la comida rápido con ella al lado.

Descripión de una persona Víctor López García 1ºA

Ayer, tuve que ir con mi padre a comprar el pan. Por el camino, mi padre encontró a una amiga suya y empezaron a hablar un buen rato. Esta señora, era bastante gorda, parecía un boliche, pero era tan débil como una hormiga, tampoco era muy alta, hasta yo era más alto que ella. Ella era una persona mayor, se le notaba en la cara, que la tenía más arrugada que la ropa al salir de la lavadora. Tenía los ojos apagados, tristes y negros como un perrito recién nacido, el pelo lo tenía rizado, corto y negro. Su nariz era tan corta que no sé como se las arreglaba para respirar. Tenía la boca pequeña y los labios finos, sus dientes eran tan amarillos que cuando sonreía me encandilaba los ojos. Las cejas eran arqueadas como el arco de Robin Hood. Por su forma de hablar, la mujer parecía agradable, amable y educada, pero enseguida me di cuenta de que también era muy cariñosa y generosa.

Descripción de una persona NOELIA ADRIÁN GONZÁLEZ 1º A

Estaba en la biblioteca municipal leyendo un libro sobre aventuras, cuando de pronto me fijé en una persona no igual a las demás, sino diferente.

Ella era gruesa y corpulenta, parecía  joven pero tampoco era una adolescente,  llevaba colgando del cuello una especie de collar de oro con una letra mayúscula grande, tan grande como las letras de los supermercados que hay encima del edificio. 
 
En su rostro había unas gafas de color rojo pasión, su montura era grande y redondeada , sus cristales estaban bastantes sucios y con alguna que otra raya por los lados del cristal.
 
Cuando se sentó sobre una silla de madera, para poder leer ese libro forrado de cuero negro antiguo, me di cuenta de su pelo, era lacio fuerte y de color castaño. El pelo caía por sus hombros que estaban abrigados por una rebeca fina del mismo color que el de sus gafas. Debajo de esas gafas se escondían sus ojos redondos, pequeños, apagados y marrones, atentos sobre ese libro con tanta palabras que parecía el de Harry Potter. Su cara era simplemente como la de un bebé, suave. clara y por sus mejillas sonrosada. De repente sacó de su bolso un pañuelo de tela bordado a mano con lo que se secó las lagrimas, de emoción que le causó ese libro tan especial. En ese momento me di cuenta de esa nariz gruesa, grande y redonda que sujetaba esas gafas con ayuda de las orejas grandes que le ayudaban a escuchar las cosas con claridad y sonoridad. Cuando terminó el libro se levantó de esa silla de madera que estaba junto a una pequeña mesa de color azul, le vi las cejas arqueadas, gruesas y pobladas.
 
Luego se acercó a  mí con una sonrisa  de esa grande boca con labios gruesos, que le llenaba una fila de dientes blancos y desiguales. Estuvimos un tiempo hablando de ese libro tan antiguo y me di cuenta de que esa persona era amable, tranquila, inteligente y muy cariñosa.

Diana Hdez. Glez. 1ºA Descripción.

Hace poco menos de un año mis padres decidieron asistir a una comida junto a mis tíos en un caserón de madera alejado de la zona, en unas hermosas y excitantes colinas. Mis primos, al igual que yo, nos tuvimos que quedar aquella tarde en casa solos. Como mi hermana mayor había salido con su nuevo romance, yo decidí ir a la casa de mis tíos para pasar aquella  tarde que parecía ser tan aburrida con mi prima mayor Carla y el pequeñín de mi primo Héctor, el pequeño de la familia. Fui a la parada sobre las cuatro y cogí el autobús hacia las cuatro y cuarto puesto que aquella soleada tarde el autobús decidió retrasarse un poco. Al llegar al barrio recorrí una calle hasta llegar al fondo, como un callejón sin salida, donde viven mis primos. Toqué el timbre unas cinco veces antes de que me abrieran, "típico de ellos" – pensé. Subí paso a paso, escalón por escalón las empinadas y costosas escaleras. Al llegar al primer piso tiré del picaporte hacia abajo, empujé la puerta hacia el otro lado y entré en el salón, la habitación principal de la casa. Mis primos estaban allí, acomodados en el sofá eligiendo una película para ver acompañada de unas palomitas de microondas. Mi prima acabó decidiéndose por Crepúsculo, la primera entrega de dicha saga. Mi primo, al ser el pequeño, le daba completamente igual qué película y qué todo, mientras estuviera libre, es decir, sin la presencia de sus padres. Mi prima metió el DVD de la película en el reproductor y encendió la televisión de plasma, apagamos las luces y la película comenzó.
(………)
Al acabar de ver la película me di cuenta de que mayoritariamente estuve fijándome en el vampiro protagonista. En su rostro encontrabas una belleza única. Era alto, delgado, apuesto, esbelto, elegante y ante todo, obsesivamente atractivo. Tenía un peinado indefinible, único, que favorecía ese precioso tono castaño. Con esa tez tersa, pálida como el hielo y esa mirada fulminante que hacía destacar esos brillantes ojos color ámbar, sería el joven perfecto para cualquier mujer que habitara en este mundo. En la pantalla plana se veía un joven apuesto, encantador y más que excitable. Como aquellos de las películas tan antiguas que veía mi madre de joven, que hacían soñar a toda muchacha. Era muy generoso y excesivamente  modesto. Trataba a cualquiera como si le debiera la vida. También era  muy protector, asegurándose de cada paso que das como una madre cuida de su hijo recién nacido junto a su cuna en una noche de luna llena estrellada. Era increíblemente valiente y a la vez muy sensible; como una capa que no dejaba ver lo hermoso que en realidad era.

Pablo Palomar Concepción 1ºA Descripción de una persona

Buscaba con mis padres el restaurante Grau en La Laguna. Calle Alberto Einstein, nos dijeron. Llegamos, y allí, en la misma entrada, una gran foto de un señor canoso y despeinado. Le pregunté a mi madre quién era. Me dijo que se trataba de un genio al que le gustaban mucho las matemáticas y que siempre fue muy mal estudiante en las otras asignaturas. En la imagen tenía el pelo de color gris, largo y alborotado. Parecía que lo habían electrocutado. En su rostro, arrugado como un higo, destacaban dos ojos caídos y grandes como dos pelotas de ping-pong. Sus cejas eran arqueadas y despobladas. Me llamó la atención su gran bigote grisáceo, bajo el que se escondía su boca, y en el que descansaba una ancha y gruesa nariz.
Por último, yo diría que era una buena persona, que le gustaba poco hablar y que seguramente, de pequeño, su PSP era un lápiz y un papel.

Irene Pérez Expósito 1ºA Describir a una persona.

Era un sábado por la tarde. Un día muy caluroso y agobiante. Mi madre y yo habíamos decidido ir de compras a un centro comercial que habían abierto hacía poco. Sus relucientes paredes y techos asombraban a toda la gente que pasaba por allí. A más de uno se le había quedado la boca abierta. Ya me disponía a entrar con mi madre cuando una chica joven nos paró. Parecía bastante débil y cansada. Su fleco rubio, fino y lacio le caía por la frente. Le miré a sus pequeños, brillantes y azules ojos. Ella sólo sonrió. Al hacerlo nos percatamos de su perfecta sonrisa: sus dientes eran blancos, igualados y muy sanos. Después de un silencio bastante incómodo me cogió con su mano suave, tersa y clara y me dijo:
-Soy una vidente, quiero leerte el futuro.
-No, gracias. Tenemos bastante prisa.-mintió mi madre.
A mí, sin embargo no me importaba estar con aquella vidente. Parecía buena persona. Dulce, educada, serena… era bastante agradable haberla conocido. En cambio mi madre no opinaba lo mismo.
-Antes de que se vayan, he de decirles que noto que les ocurrirá algo desagradable.-dijo la chica en un tono que denotaba intranquilidad.
-¡Vamos! No será para tanto....-le dijo mamá con una sonrisa.
-No debería mofarse de lo que le acabo de decir. Se acordará de mi cuando vea que decía la verdad.-dijo la vidente.
Esas compras no transcurrieron como nosotras habíamos esperado ya que, después de haber estado casi tres horas escogiendo artículos y otra media hora en una cola, cuando nos tocaba el turno y nos disponíamos a pagar, nos dimos cuenta de que mi madre se había olvidado la cartera y tuvimos que dejar toda la compra. ¡Qué chasco!
Aquellos pequeños ojos azules se quedaron grabados en mi mente, ya que había pasado lo que la joven nos había advertido.